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martes, 22 de septiembre de 2015

MUNDOS DONDE EL SER HUMANO EVOLUCIONA ACTUALMENTE (VII)



          



  El hombre se está convirtiendo en un maestro en la manipulación de la materia física y  en un creador en el mundo físico y, como ya he dicho, en un futuro progresivamente más lejano, haremos lo mismo en los planos etéricos y con la materia de los mundos superiores hasta poder crear formas físicas, darles vida, emociones, mente, etc. puesto  que nuestra meta es ser creadores a imagen y semejanza de nuestro Padre que está en los Cielos y que nos creó (diferenció) Por eso hoy somos creadores de formas físicas pero gracias a que primero las creamos con materia mental y por medio del pensamiento, como hacen las Jerarquías de ese mundo respecto a todo lo existente en la Tierra. El propio Ego también se “viste” o utiliza un cuerpo llamado Causal compuesto de la substancia de los tres planos superiores o abstractos del Mundo del Pensamiento, substancia de donde surgen las ideas originales, invenciones, descubrimientos abstractos, etc. Así es que el hombre está compuesto de cinco cuerpos que le permiten expresarse en el mundo físico, obtener información, conocer, experimentar, tener la conciencia de vigilia, crear físicamente lo que piensa e imagina, etc. Esta es la gran diferencia que nos separa de los reinos que nos siguen. El reino mineral solo tiene un cuerpo físico, el vegetal tiene el físico y el vital que le anima, el animal tiene esos mismos cuerpos más el de deseos que le permite moverse y expresarse por medio de los deseos y emociones, pero no tienen el eslabón de la mente. Los animales no piensan sino que se guían por el instinto que no es otra cosa que la guía de un Espíritu (los Arcángeles) que dirige la evolución de todos los animales que forman una raza entera, de ahí que todos ellos tengan las mismas costumbres y características. Los animales domésticos han avanzado más gracias a que, a modo de inducción, están familiarizándose con nuestra materia mental y con las vibraciones de nuestros cuerpos en general. Precisamente el hecho de no haber alcanzado el Mundo del Pensamiento, es decir, el hecho de no haber obtenido una mente, es lo que hace que su conciencia sea algo así como “imaginativa” que equivale a la conciencia que tenemos nosotros cuando soñamos.

            El Espíritu creado por Dios (diferenciado de Él Mismo) obtiene los cuerpos que necesita para hacerse dios a imagen y semejanza que su Padre,  de los cinco mundos siguientes a partir del propio Mundo de Dios y del de los Espíritus Virginales ya diferenciados. De esos cinco mundos, el del Pensamiento es el central y por eso se dice que este mundo une o conecta al Espíritu con sus cuerpos o personalidad. Sin embargo, el hombre actual evoluciona en los tres mundos inferiores llamados Físico, de Deseos y Mental y sólo en un futuro, aún muy lejano, abandonaremos éstos para seguir nuestro perfeccionamiento en los que están por encima. El hombre tiene cuerpo físico gracias a que ha descendido hasta el mundo físico; y ese cuerpo físico tiene vida y se mueve porque está compenetrado por un cuerpo vital; y estos se mueven y tienen alicientes para la actividad gracias a los deseos y sentimientos del cuerpo emocional; pero el hombre ha llegado a ser lo que es gracias a que ha alcanzado la región concreta o inferior del Mundo del Pensamiento donde las ideas, la intuición y otros aspectos superiores de la mente toman forma como imágenes mentales. El hombre regula y controla (así debería ser) los deseos y sentimientos inferiores del cuerpo de deseos gracias a la mente concreta pero ésta no sería nada sin el impulso o ideas que el Ego lanza desde las regiones abstractas. Si observamos el esquema de los mundos donde estamos evolucionando veremos que tiene su lógica el hecho de decir que el mundo del Espíritu Divino se relaciona con los tres planos más densos del físico (sólido, líquido y gaseoso), que el Mundo del Espíritu de Vida se relaciona con los cuatro planos etéricos del Mundo físico; que los tres planos superiores del Mundo del Pensamiento (región abstracta) se relaciona con el Mundo de Deseos; y que la región concreta del Mundo del Pensamiento se queda en el centro como foco y medio de conexión de lo espiritual con lo material. A su vez, el primer plano o superior del Mundo del Pensamiento se relaciona con el séptimo o más denso; el segundo lo hace con el sexto, el tercero con el quinto y el cuarto queda en el centro porque contiene las fuerzas arquetípicas y porque es la cuna de la mente humana donde el Espíritu se conecta con lo material.

            En los tres planos inferiores del Mundo del Pensamiento se encuentran los arquetipos de todo lo existente en el mundo físico (desde el arquetipo de un simple cuerpo hasta el de un continente) incluyendo la vida que fluye por este mundo y los arquetipos de  lo que llamamos deseos, emociones, pasiones, etc. Estos arquetipos son creados por Jerarquías superiores y nosotros los vemos en acción como “fuerzas de la naturaleza” puesto que esos esquemas son copiados y llevados a cabo por otros seres o Espíritus invisibles a nuestros ojos pero muy activos en los planos y mundos superiores como ejemplo los gnomos de la tierra, las ondinas del agua, las sílfides del aire, y las salamandras del fuego. Todo cambio en la estructura física de la Tierra lo ejecutan estos seres a partir de que hayan completado las Jerarquías los arquetipos de acuerdo a las “ideas” que  de la evolución se tiene según el “Plan de Dios”. Cuando decimos que nosotros llevamos en nuestros cuerpo de deseos, materia de los diferentes planos del Mundo de Deseos, es como si dijéramos que el Mundo de Deseos está conformado de acuerdo a un Plan cuyo origen está en los arquetipos que proceden de las “ideas” divinas para que nosotros (entre otros) alcancemos la meta o perfección prevista. Todos los arquetipos de esos tres planos inferiores están dominados y dirigidos por “fuerzas arquetípicas” (Seres muy evolucionados) situados en el cuarto plano central del Mundo del Pensamiento.

            Por mucho que pensemos y que creamos que nuestro mundo es el mundo real, siempre estaremos equivocados como lo estábamos cuando decíamos que más allá del átomo no había materia. Todo lo existente en el mundo físico es un simple y pobre reflejo (entre otras cosas materializado para las necesidades evolutivas del hombre) de los arquetipos que hay en la región concreta del Mundo del Pensamiento. Lo mismo que un inventor tiene una idea (de las regiones abstractas de ese mundo) y le da forma con su mente para crear ese invento físicamente y después ponerle a prueba para ver si cumple con la idea, así las “ideas” de las regiones abstractas son hechas arquetipos (imágenes mentales concretas) que tienen vida propia. Lo mismo que hay arquetipos de una península o de un árbol, también están los arquetipos de las razas y de los cuerpos físicos, por eso nuestros cuerpo etérico tiene una relación directa con el arquetipo y nuestros cuerpo físico vivirá los años que esté programado que viva ese arquetipo del Mundo del Pensamiento. Un ejemplo que se suele poner en estos casos es el caracol, porque él crea su concha de sus propios jugos para que le sirva de vehículo y para ocultarse. Nosotros como el caracol, estamos desnudos (como Egos) en la región abstracta de las ideas del Mundo del Pensamiento, y cuando descendemos para renacer, las jerarquías nos ayudan a crear el arquetipo (pensamientos-forma vibrante) de nuestro futuro cuerpo físico. A partir de ahí descendemos hacia el mundo físico atrayendo materia para formar el cuerpo de deseos y llegaremos a la región etérica del mundo físico donde los Ángeles nos ayudarán a crear el cuerpo etérico según el arquetipo mental para luego introducirnos en el vientre de nuestra futura madre y colaborar en la formación del cuerpo físico. ¿Qué hemos hecho? Crear un cuerpo físico de lo que somos y de  lo que nos corresponde, evolutivamente hablando, para ocultar el verdadero Ego y experimentar como una personalidad.

            Nada puede existir en el mundo físico si no existe como arquetipo mental en el Mundo del Pensamiento, y aunque nosotros destruyamos un continente o destruyamos un cuerpo, ese arquetipo sigue vivo (vibrando) hasta que cumpla su misión programada. Así, el que se suicida sufre porque necesita más o menos las mismas cosas que cuando tenía cuerpo físico y ahora no las puede conseguir; y también, el que destruye una forma o cuerpo físico sin tener porqué ser así, pagará kármicamente ese hecho. En el Mundo del Deseo existen las formas similares a las del mundo físico pero cuando un clarividente capacitado observa los arquetipos mentales, lo que ve es un espacio vacío y transparente que emite un sonido representativo de su nota-clave. Por consiguiente, podríamos decir que nuestros cuerpos proceden de un vacío vibrante o de un silencio, puesto que el sonido de un vacío no puede oírse físicamente, sin embargo, quien tiene la posibilidad de estar allí conscientemente puede comprobar que la vibración de ese arquetipo celestial emite una armonía que bien podría llamarse la “voz del silencio”, una voz del silencio que es audible al ser humano cuando su desarrollo espiritual está muy por encima de lo que representa la personalidad.

            En el Mundo del Pensamiento todo ocurre en lo que aquí llamamos aquí y ahora, o sea, en el presente. Aquí necesitamos estudiar e investigar para obtener conocimiento pero allí, el simple hecho de poner atención en algo ya nos trae toda la información sobre su naturaleza pareciendo como si el observador formara parte de lo observado. Aunque parezca una tontería, las enseñanzas orientales sobre la atención y sobre el hecho de vivir en el presente (lo que hoy llaman “mindfulnes” y “el poder del ahora) nos hacen progresar hacia ese acercamiento progresivo que debemos hacer hacia nuestro propio Ego situado en el Mundo del Pensamiento. Se dice que el hombre cosecha en la Tierra lo que ha sembrado en el Cielo y al contrario, y esto es así por dos  razones:
1ª. Cosechamos en la Tierra el fruto de lo que hicimos en el Mundo del Deseo después de la muerte del cuerpo físico y de los trabajos que (como colaboradores de las jerarquías) hacemos entre dos vidas en el Mundo de los arquetipos preparando las condiciones del planeta de acuerdo a nuestra futura vida.
2ª. Cosechamos en el Cielo los resultados de las experiencias en la vida pasada. 

Francisco Nieto