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lunes, 31 de agosto de 2015

MUNDOS DONDE EL SER HUMANO EVOLUCIONA ACTUALMENTE ( VI )






Y así sucesivamente se sitúan en las regiones superiores los maestros y genios de las artes, las letras, la música, etc., donde pudieron manifestar los poderes del Alma y crearon armonía en sus manifestaciones y creaciones. Estos seres serán grandes sabios en la próxima vida pero también se encuentran en esas regiones los maestros espirituales y de las enseñanzas ocultas donde, junto a otros aspirantes, adquieren grandes enseñanzas. Por otro lado y como es lógico, aquí se encuentran las Almas desapegadas de lo terrenal que dedicaron su vida a trabajar por una vida superior para ellos mismos y para la humanidad.

En el Primer Cielo no solo no se pierden los sentimientos y aspiraciones elevadas que causan felicidad, sino que allí se experimenta todo eso en el grado que sea capaz cada persona. Allí consumamos nuestros mejores deseos, revivimos y gozamos con el amor hacia otras personas sean familia o amigos, es más, si alguien nos odia pero nosotros le consideramos como a un hermano, allí nos encontraremos como tal. Por estos motivos hay quien actúa y considera la vida física como una preparación o siembra para después disfrutarla en el estado post-morten. Nosotros somos hijos del Cielo y no de la Tierra, por eso debemos considerar la vida como una escuela donde aprendemos a través de la experiencia; si actuáramos así y, por tanto, con buena voluntad, la vida post-morten sería totalmente celestial. Las experiencias deben servir para desarrollar la mente, la voluntad y un carácter espiritual, eso se transforma en poder después de cada muerte. Aunque el Primer Cielo es un estado de conciencia, el hecho de pertenecer al Mundo de Deseos  permite al hombre hacer realidad o “vivir” cualquier deseo, anhelo, pensamiento e idea que tuvo en la Tierra pero que no pudo hacer realidad; por tal motivo y entre otras cosas, el hombre debe intentar vivir y pensar en lo elevado y espiritual.

            Cuando decimos que la vida en el Primer Cielo es intensa y liberadora nos referimos a que el hombre vive intensamente lo que intentó vivir o realizar en la Tierra pero que no lo consiguió; esta es la manera de liberar la energía de sus anhelos, esperanzas y sueños; y lo que hace que en la próxima vida tenga otros anhelos y sueños más elevados y diferentes. Pongamos un ejemplo: Una persona que vive alejada de las ciudades, sin apenas medios económicos, con gran inquietud e interés por desarrollarse espiritualmente, y que ha leído libros y ha visto en la televisión algunos documentales sobre la sabiduría oriental y sobre los antiguos templos donde se guardan verdaderas joyas literarias y espirituales. Si esta persona se imaginara y deseara durante su vida la posibilidad de acceder a esos lugares así como de contactar con maestros espirituales y, por tanto, adquirir gran desarrollo espiritual, con certeza que en este cielo lo vivirá intensamente tal y como lo deseó en vida. En el cielo se podría ver vestido como quisiera, en un templo lo más maravilloso que se pudiera imaginar, con maestros de gran sabiduría y, por supuesto, adquiriendo mucho conocimiento oculto y desarrollo espiritual. Obviamente, la creación de un cielo en este mundo y plano estará basado en el propio desarrollo adquirido y en las experiencias de su última vida.

            Así es que el escultor que aquí no consigue hacer las esculturas que desearía o el arquitecto que, aún deseando hacer un edificio envidiable, no consigue hacer más que cualquier otro, en el Primer Cielo conseguirán sus objetivos y lo vivirán feliz e internamente. No es necesario decir que una persona que lleva a la práctica éstos y otros conocimientos similares, obtendrá paz, armonía y recogimiento en este cielo y que sus deseos se transformarán en poderosa voluntad al respecto en la próxima vida. Nuestros deseos aquí en la Tierra tienen un papel fundamental en el Cielo puesto que el deseo es un aspecto de la voluntad del Espíritu, es más, el deseo es lo que atrae a los aspectos de la vida superior que queremos conquistar aunque aún no estemos preparados para ellos. El deseo, como el sueño, solo se puede alcanzar plenamente en este cielo ya que, aunque algunos se consigan realizar aquí, la vivencia no es tan intensa ni real como allí. Es en ese Cielo donde obtenemos respuesta a todos nuestros deseos e imaginaciones en forma de satisfacciones y delicias.


EL MUNDO DEL PENSAMIENTO: Al igual que los demás cuerpos, nuestra mente está formada de substancia del Mundo del Pensamiento o mundo mental, un mundo de materia más sutil y elevada que la de “deseos” para que con nuestros pensamientos podamos dominar el aspecto animal y grosero de nuestros deseos, sentimientos y emociones. El Mundo del Pensamiento está compuesto de siete divisiones o planos y éstos, a su vez, en dos grandes regiones llamadas “del pensamiento concreto” y “del pensamiento abstracto”. Nuestra mente actual está formada de substancia de los planos inferiores, y por eso en esoterismo se la llama “mente concreta”; en un futuro y gracias, entre otras cosas, al desarrollo espiritual y a la intuición, desarrollaremos la mente abstracta y nos identificaremos con nuestro propio Ego. Cuando el hombre se individualizó y pasó de “animal” a humano fue gracias a que estando evolucionando en su más elevado cuerpo de deseos (como los animales domésticos hoy) fue familiarizándose con el Mundo del Pensamiento gracias a las experiencias y a la gran influencia de unas jerarquías superiores incluso a los Arcángeles. Desde entonces y hasta ahora hemos desarrollado la mente inferior gracias a la cual obtenemos el beneficio de las experiencias que nos posibilitan para ser conscientes en el Segundo Cielo y en un futuro más lejano en el Tercero. El hombre, como personalidad, se forma de los cuerpo físico, etérico, de deseos y de la mente que, en teoría, debería gobernar a los otros porque es el foco por el que el Ego se expresa en el mundo físico por medio del cerebro y del sistema nervioso, sin embargo, el verdadero poder de expresión no es la mente ni está en los planos de la mente concreta, sino que es el Ego que, desde las regiones superiores del Mundo del Pensamiento se expresa como voluntad. El Ego es el pensador porque es el que forma las imágenes y los pensamientos que luego produce la personalidad.

            Cuando hemos experimentado todo lo que debíamos experimentar en el Primer Cielo, centramos nuestra conciencia en el cuerpo mental para elevarnos al Mundo del Pensamiento donde nos sentimos parte del universo y donde vivimos su armonía espiritual. Aquí no todas las personas son conscientes a la hora de extraer el beneficio del uso que han hecho de su mente, algunos son inconscientes y obtienen poco beneficio precisamente por no haber sabido utilizar su mente para discernir y ser consciente de los hechos de su vida pasada. Dicho de otra forma, si no se razona, si no se sabe controlar la mente para extraer beneficio de las experiencias, y si no se es apenas consciente de lo que se hace en cada aquí y ahora porque se deja dominar por el instinto, los deseos, las emociones, etc., no se eleva la vibración del cuerpo mental lo suficiente como para ser conscientes en esas regiones mentales. Aquí aprendemos también de nuestros errores en la forma de pensar y se asimilan los resultados o quintaesencia de los cuerpos que hemos abandonado para unirlos a todos los de las anteriores vidas. Esto aumenta el desarrollo del Alma y el poder de la conciencia para la próxima vida. La duración de la estancia en este mundo dependerá en gran parte de la cantidad, clase y calidad de los pensamientos creados por la persona, de los esfuerzos intelectuales y morales que haya hecho, de las aspiraciones y anhelos espirituales, y de las ideas elevadas y aspiraciones que, en definitiva, puedan ayudar en el desarrollo espiritual personal y de la humanidad. El resultado y asimilación de la quintaesencia de todos estos aspectos mentales dará paso a las regiones superiores del Mundo del Pensamiento donde ya, sin mente personal, se descansa y se disfruta principalmente.
           
Por lo  general, el hombre pasa a un estado de sueño o descanso profundo salvo en los casos de personas muy desarrolladas que son conscientes de cuanto les rodea antes de comenzar su descenso hacia un nuevo renacimiento. Estas personas estudian las causas que en la vida pasada produjeron ciertos efectos y con la ayuda de las jerarquías superiores pueden ver otras vidas pasadas y recibir enseñanzas que para otros sería imposible. En cada vida y estancia aquí se familiariza cada vez más con las Leyes Divinas que rigen el desarrollo y la evolución del ser humano. Cada vida celestial es más rica y se adquiere más sabiduría y más poder; así hasta que siente la necesidad de adquirir más experiencias a través del renacimiento, lo que le lleva a atraer la materia que le corresponde (según el karma y el destino previsto) para crear su futuro cuerpo mental. En este Cielo ya no afecta el karma, no es necesario hacer esfuerzos por nada y la vida es, en cierto sentido, parecida a  la de los Ángeles porque es lo más elevado y lo más cercano que normalmente está la humanidad respecto a Dios. Para el ser humano es como una esfera luminosa de diferentes colores donde un punto más luminoso aún representa al Yo superior con todo su poder. La vida allí es intensa como lo son los sentimientos y todo lo que manifiesta el hombre durante su estancia; la actividad liberadora procedente de la mente del hombre allí situado tiene también unos resultados purificadores. En lo más elevado de esta región se encuentran los grandes iniciados, es de ahí de donde proceden los impulsos morales, intelectuales y espirituales que debe desarrollar la humanidad.

Francisco Nieto

domingo, 9 de agosto de 2015

MUNDOS DONDE EL SER HUMANO EVOLUCIONA ACTUALMENTE ( V )





Este mundo, como en todos los demás, está lleno de habitantes y formas de vida evolucionantes que merecen mención estos son:

1º. Las personas que viven y que dejan el cuerpo físico durante el sueño para fortalecer y revitalizar sus cuerpos superiores, éstos también están familiarizándose y tomando conciencia de las fuerzas y seres que habitan este mundo.
2º. Las personas cuyo cuerpo físico ha muerto y le han dejado en la Tierra. Estos Egos suelen estar un tercio de los años que han vivido aquí (salvo excepciones) una vez que han dejado el cuerpo vital descomponiéndose junto al físico. Lo mismo que el Ego pasa por este mundo cuando se dirige hacia su propio hogar en el Mundo del Pensamiento, eso mismo ocurre cuando renace para tomar la materia para formar su nuevo cuerpo de deseos.
3º. También nos podemos encontrar con personas que son capaces de experimentar en este mundo porque su desarrollo espiritual se lo permite; aunque hay otros que se encuentran perdidos y no saben lo que ven, éstos últimos son los psíquicos.
4º. Cuando una persona entra en el Sendero de aceleración por medio de una Escuela Iniciática como la Fraternidad Rosacruz de Max Heindel y adquiere el grado de Probacionista, también trabaja por las noches en este mundo haciendo una gran labor altruista y aprendiendo a defenderse de los peligros de ciertas fuerzas así como a controlarlas. Aunque en la mayoría de los casos el probacionista no es consciente de ello, el discípulo – siguiente grado hacia la Iniciación – sí lo es.
5º. También puede haber algunos iniciados de los que ayudan a la humanidad, pero lo mismo que existe este grado en sentido de espiritualidad, también están los magos negros que utilizan estas fuerzas para engrandecer sus poderes, así se están dirigiendo hacia el mal y hacia su propia destrucción.
6º. Los normalmente llamados cascarones astrales son los cuerpos de deseos abandonados por el Ego pero que durante un tiempo mantiene ciertos “sentimientos, deseos y hábitos en la manera de pensar”. Estos cascarones aparentan ser la persona y a veces aparecen a través de un médium, sin embargo y aunque parezca esa persona en muchos sentidos, no lo es, es simplemente lo que ha dejado. Estos cascarones suelen responder fácilmente a las estimulaciones o vibraciones que le rodean y con las cuales están familiarizados.
7º. El cascarón astral habitado o vitalizado es otro de los seres o imágenes que podemos ver en el Mundo del Deseo pero como el anterior, tampoco es un verdadero Espíritu sino que está siendo utilizado por un elemental o un espíritu de la naturaleza; dependiendo de su vibración y desarrollo puede ser más o menos malévolo.
8º. El suicida también se encuentra en este mundo. Cuando una persona se suicida y se queda sin cuerpo físico, su cuerpo de deseos toma la forma del mismo pero como el arquetipo vibrante y viviente del cuerpo físico todavía sigue vivo en el Mundo del Pensamiento, esta persona sufre por ciertas necesidades como si aún tuviera el cuerpo físico. Por todo esto se siente muy vivo hasta el momento en que debería morir, así aprende la lección de valorar el cuerpo físico como vehículo de experiencia y de evolución.
9º. También encontraremos aquí a la víctima de un asesinato pero éste estará en un estado similar al sueño.
10º. Los cuerpos de deseos de los animales también los encontramos aquí aunque estos no suelen estar mucho tiempo porque la vida que ha animado el cuerpo está controlada por el Espíritu–Grupo de la especie completa – un Arcángel – Aún así, hay dos formas animales que sí suelen estar más tiempo en este mundo, estas son: los animales que están listos para su individualización – pasar a Ser humano -  y los antropoides que son hermanos nuestros rezagados en la evolución.
11º. Los espíritus de la naturaleza. Aunque la mayoría de ellos habitan en la parte etérica de la Tierra aquí también evolucionan otros, estos espíritus pertenecen a otro esquema  evolutivo diferente al nuestro y aún no han conseguido la individualidad o estado humano.
12º. Los Ángeles. Estos pertenecen a una creación de Dios anterior a la nuestra, aunque su plano original es la parte etérica de la Tierra, la mayoría de ellos y gracias a su evolución,  pueden actuar en el Mundo del Deseo. Nos ayudan a evolucionar como nosotros lo hacemos con el reino animal.
13º. Arcángeles. Estos son la oleada de Espíritus o Jerarquía creada antes de los Ángeles y están haciendo una gran labor sobre todo con la humanidad y el reino animal.
14º. Los elementales involutivos, llamo a estos “seres” así porque en realidad son vidas agrupadas que componen la vida de este plano y que responden a los estímulos del exterior para despertar  y tomar conciencia de ellos. Pueden tomar variadas formas según el estímulo pero siempre de una manera ininteligente.
15º. Los elementales formados por el Ser humano. Cuando una persona crea una forma de pensamiento y la dirige hacia  una determinada persona acude un elemental y toma la forma como vehículo para cumplir la misión encomendada, según sea el pensamiento así será el elemental. Esto lo estamos creando constantemente, por eso llevamos en nuestra materia de deseos innumerables elementales que nos pueden ayudar o perjudicar según pensemos para bien o para mal.
16º. Artificial, Egregor y similares. Son formas vivientes que el hombre crea y mantiene gracias a la repetición de pensamientos y sentimientos. Existen artificiales desde hace muchos miles de años  mantenidos por el pensamiento de la humanidad – devocionales, supersticiones, sexuales – Por ejemplo, si una persona practica la oración en un determinado lugar de su casa durante mucho tiempo, está creando un egregor artificial que tomará vida y causará un gran beneficio a las personas que estén ahí; por el contrario, si en una casa se practica cualquier clase de espiritismo o magia negra, los pensamientos, palabras y actitudes de las personas atraerán elementales de esa clase y formarán un ente artificial que puede hacer mucho daño a los presentes. Debemos tener siempre en cuenta que nosotros somos creadores en todos los mundos.

            Por muy elevadas que sean nuestras creencias sobre lo que es el Cielo, no es nada comparable con lo que encontramos en las regiones superiores del Mudo del Deseo porque allí estamos ya solo con la mente y los más elevados deseos y sentimientos y, por tanto, más cerca de la realidad; una realidad que nos permite crear todo lo que seamos capaces de pensar. Aún las personas que llamamos “malas” tienen aquí también su cielo como resultado de sus buenos sentimientos y pensamientos y de sus ideales o imaginaciones positivas más, por supuesto, si han hecho alguna buena obra. Estos se ven limitados por ellos mismos según su manera de pensar en su vida pasada. El amor entre las personas es más real y más vivo, pudiendo crear la imagen del ser amado y de las personas con las que nos identificamos moral y espiritualmente en la Tierra; al fin y al cabo es la verdadera comunión de las Almas donde solo caben los sentimientos y pensamientos elevados. Podríamos decir que las relaciones y, por tanto, las limitaciones, vienen dadas por el grado en que pensamos con el corazón y sentimos con la mente.

            Cuando fallece un chico joven que, a su vez, ama mucho a su madre, el mismo amor le ayudará a crear una madre más viva, poderosa y profunda en el Cielo. Si, al mismo tiempo, la madre recuerda constantemente a su hijo, también colaborará en la obra celestial. Hay que tener en cuenta que esa Alma está siendo ayudada a vivir su cielo desde dos aspectos diferentes pero ambos compenetrados por el amor: primero, por el procedente de la Tierra y, segundo, por el de su propio Espíritu que lo hace a través de la mente. Lo mismo que los sueños parecen (y son) reales para nuestra conciencia, también es real para la conciencia del Alma las creaciones que hacemos en el Cielo; por eso se dice que el estado post-morten es otro estado de conciencia. Pero el resultado, después de ese reposo y de felicidad y dicha inefable, es la asimilación del verdadero valor de las que fueron las experiencias como pensadores en la vida pasada, ya que estas experiencias se transforman en facultades morales y mentales que nos servirán de gran ayuda en la próxima vida. Esta es la explicación de la existencia del genio, el resultado de un esfuerzo sobre determinada materia traerá consigo una facultad que, si hay oportunidad en la próxima vida, se continuará demostrando así dicha facultad. Todo lo que ha pensado el hombre tiene su respuesta o efecto para la próxima vida. Las aspiraciones e ideales elevados se convertirán en poder y posibilidades en este cielo, los esfuerzos, fructíferos o no en la tierra, tendrán su recompensa como facultades y aptitudes; incluso las luchas y los sufrimientos o errores se pueden convertir en voluntad y sabiduría para vencer y para actuar con justicia. Este es el efecto que tendrá una persona que ha intentado ser bueno en la Tierra y que ha mantenido en su corazón toda una serie de ideales y aspiraciones elevadas. De esta forma se crea un mejor destino gracias a la asimilación de estos resultados como conciencia y como poderes del Espíritu.

            Según haya sido la vida interna y el uso que haya hecho una persona de su mente puede ir a alguna de las siguientes subdivisiones del Primer Cielo:
            1ª.- La más inferior de este mundo, donde van el común de la humanidad porque en la mayoría de los casos siempre hay un amor sincero hacia alguna persona o bien han mantenido sentimientos y deseos de conseguir alguna mejora moral e intelectual.
            2ª.- Donde están las personas devotas de todas las religiones que han creído y han actuado de acuerdo al concepto que tuvieron de Dios en el mejor de los sentidos; la aspiración y su actitud para manifestar el amor de Dios les lleva a esas regiones.
            3ª.- Aquí se encuentran las personas de buena voluntad, nobles, sinceros, generosos y altruistas porque así creen que deben actuar según desea Dios. 

Francisco Nieto