Entradas populares

sábado, 18 de diciembre de 2010

¿ES REAL EL MUNDO FÍSICO?


Hay personas a quienes no les gusta oír decir que el mundo físico no es real sin darse cuenta que, al igual que el cuerpo físico, solo es real para los sentidos, para el cerebro y para el aspecto personal de la mente pero no para el verdadero Yo; veamos por qué se afirma esto. La ciencia descubrió hace ya muchos años que la materia no existe porque todas las formas o cuerpos están compuestos de átomos y éstos, a su vez, de diferentes partículas “energéticos” (protones, neutrones, electrones, quarks....) Con esta primera conclusión ya podemos afirmar que la materia no es tal sino “energía” pero ¿Por qué vemos formas materiales? pues porque nuestros ojos sólo perciben una determinada escala de vibraciones, esto es, están capacitados para percibir determinados parámetros pero no todos, como es el caso del calor, los rayos X o la electricidad.

Lo mismo que hay ojos que no ven, otros que ven poco, y otros que ven lo normal, hay algunos, pocos, entre los mortales, que perciben vibraciones más elevadas de las que normalmente percibimos la mayoría y por tanto ven formas energéticas y partículas etéricas que están más allá de la materia física reconocida; éstos son los llamados clarividentes. Esto, aunque algunos no lo crean, es demostrable puesto que se ha descubierto que el átomo se divide en otras partículas y éstas, a su vez, en otras. Para demostrarlo solo tenemos que poner un ejemplo: Imaginemos que nos hicieran unas gafas con la tecnología con la que han descubierto las divisiones del átomo mencionadas ¿Qué ocurriría si las lleváramos puestas? pues que no veríamos el mundo físico ni sus formas materiales sino que veríamos un mundo de partículas energéticas en movimiento (similar a lo que ve un clarividente) Y si esa clase de visión fuera nuestra visión desde que nacemos hasta que nuestro cuerpo muere ¿nos atreveríamos a decir que el mundo es material? Y, por el contrario, ¿No tacharíamos de loco a quien dijera que existe un mundo de una materia más densa llamado mundo físico?

Razonando lo anterior es fácil que alguien se pregunte ¿Entonces para quién es real el mundo físico? La respuesta es “para los ojos” que solo perciben las vibraciones de las formas físicas y nada más, para los oídos que perciben los sonidos que también entran dentro de las vibraciones más bajas de la escala y que no suele pasar de mil y pocas vibraciones; y en general, lo que se refleja en el cerebro por medio del sistema nervioso y los sentidos. Como ya sabemos, esas vibraciones (ondas de luz, impactos físicos y sonidos) que llegan al cerebro como impulsos eléctricos o nerviosos, se reflejan para que los capte la mente. ¿Podríamos decir que es la mente la que percibe las formas físicas? No exactamente, la mente recrea las imágenes que perciben los ojos y que registra el cerebro, pero eso no significa que sean reales para ella puesto que la mente es sólo el instrumento para ponernos en contacto con el mundo físico,para conocer y para pensar; si este mundo no fuera físico sino etérico, percibiría imágenes etéricas.

Pero, en realidad, esto tampoco nos aclara la pregunta porque no es la mente la que ve sino el yo personal (el que conoce el mundo físico) siempre que tenga la conciencia en dicho mundo . Por ejemplo, cuando dormimos no somos conscientes del mundo físico porque nuestra conciencia no está en él sino en los mundos superiores y en los cuerpos superiores de “deseos” y “mental”. Luego entonces, ¿Quién percibe el mundo físico? pues el Yo superior, pero el Yo superior tampoco es físico puesto que se manifiesta como voluntad y como conciencia. El Yo como voluntad domina a la mente, (pensamos lo que queremos y cuando queremos) la mente domina a los deseos y sentimientos, y los deseos y sentimientos dominan y son el aliciente para que el cuerpo físico actúe. El Yo como conciencia tampoco es físico ni está en ningún lugar concreto porque, como sabemos, mi conciencia (yo) puede estar centrada en este artículo mientras lo escribo o puede estar, a continuación, en el lugar que yo desee cuando me ponga a pensar en él esté en este planeta o fuera de él.

Supongamos que las partículas de una forma física densa tienen un grado vibratorio de 800, que el humo tiene 1000, y la electricidad, que no vemos pero que hemos conseguido manejarla, de 1200. Podríamos afirmar (como enseña la filosofía oculta) que:

1º.- La energía que mueve el cuerpo es superior en su grado vibratorio que éste.
2º.- Que los deseos que impulsan al cuerpo físico están en un nivel superior aún que dicha energía.
3º.- Que la mente y los pensamientos que gobiernan los deseos tienen también un mayor grado vibratorio que éstos.
4º.- Que el Yo, que está capacitado para gobernar todo lo anterior, está en un nivel o plano vibratorio mucho más elevado que los pensamientos.

Así es que, las formas físicas son reales para los sentidos del cuerpo físico, pero a partir de ahí ya no son reales para el yo puesto que éste vibra muy por encima de esas formas y las percibe en forma de vibración o imágenes etéricas a través de esos niveles que llamamos de deseos, sentimientos y mentales.

Un objeto que produce placer es físico para los sentidos físicos, pero en el nivel de los deseos y sentimientos ya no lo es puesto que se transforman en una sensación, (y ésta, por lo general, en otro deseo) y esta sensación, junto a la imagen que perciben los ojos, se presenta ante la mente como otra imagen pero de materia mental y por lo tanto no física. Así es que el Yo no percibe nada físico sino una reproducción mental, cuya vibración está en una nota más alta que la física como la voluntad está en una escala vibratoria por encima de los pensamientos y sentimientos.

Veamos otra manera de comprender que el mundo físico no existe para el yo. El Yo se ha creado gracias al hecho de “conocer”, o sea, el conocimiento está en él; si no hubiera “conocido” no habría podido separarse como un yo de todo lo que le rodea. Cuando se conoce algo se toma conciencia de ello y se guarda una imagen mental y una sensación, la cual, en la siguiente ocasión puede hacer que nos sintamos atraídos o no o que seamos indiferentes, pero de cualquier forma esa imagen no es física. El yo conoce por medio de las vibraciones que le llegan, así es que, las vibraciones de los objetos que no le llegan no las conoce y por tanto no existen para él puesto que no es consciente de ellos.

Sabemos que lo que llamamos materia física es la condensación o manifestación de fuerzas invisibles infinitamente superiores (es materia más sutil) a lo que conocemos, que llegan al mundo físico gracias a que sus vibraciones se hacen mucho más lentas y las conocemos como moléculas, células, neuronas, etc. Podríamos decir, por tanto, que una naranja tiene materia sólida, líquida y gaseosa, pasando después a las partículas energéticas que conocemos (átomos con sus protones, electrones, neutrones, quarks,..) y otras que no conocemos y que ponemos como, por ejemplo, la vida que hace que se forme la naranja, las fuerzas que hacen la digestión sin que nos demos cuenta, o las que forman el polluelo en el huevo. Así es que, de lo que no se toma conciencia no se conoce pero, además, de lo que conocemos, podemos llegar a la conclusión de que es el resultado de la combinación de fuerzas invisibles y energías. Y todo esto ¿Con qué intención fue hecho? pues con la misma con que nos fue facilitado el cuerpo físico con sus sentidos, o sea, con la intención de que tomáramos conciencia del mundo físico para autoconocernos como un yo y evolucionar gracias a los sentidos y a las experiencias.

Resumiendo, si no tuviéramos los sentidos (como no los tienen las plantas) el mundo físico no existiría para nosotros puesto que no seriamos conscientes de él. Lo que significa que es el Yo o conciencia, según su estado evolutivo, quien percibe las formas (gracias a la luz) según su grado vibratorio, lo que quiere decir que, por el hecho de no ser conscientes de vibraciones más lentas que las que perciben nuestros ojos, no significa que no haya otras formas más densas aún que las que vemos. Y si existen dichas formas más densas, como así creo, nuestra materia sería una materia etérica en relación con ella puesto que su vibración sería más elevada como lo es la del gas respecto al líquido y éste respecto al sólido.

Sin embargo, y en el mismo supuesto, nosotros no consideraríamos real a ese mundo más denso como no considera real el Yo al nuestro. Cuando estamos en un lugar y nos vemos rodeados de objetos, nuestra conciencia hace que el yo se sienta en ese lugar pero, si ese yo o persona cierra los ojos y concentra su mente en otro lugar donde no reciba impresiones de objetos ni del mundo físico, entonces el mundo desaparecerá para él, por tanto, el mundo existe cuando nuestra conciencia vibra en respuesta a los objetos que perciben los sentidos.

Francisco Nieto

sábado, 4 de diciembre de 2010

INVOLUCIÓN Y EVOLUCIÓN DEL SER HUMANO (yV)


PERÍODO TERRESTRE: (4ª revolución, Epoca POLAR e HIPERBÓREA) Ya están manifestados los cuatro elementos en el planeta. La jerarquías divinas que ayudan a la humanidad están formadas principalmente por los Señores de la Forma y los Ángeles. La conciencia es de trance profundo y sueño sin ensueños. En esta época se trabajó sobre el cuerpo físico que era como un saco gigante y se procreaba dividiéndose en dos como la célula. Se compenetraron el cuerpo físico y el vital. Venus y Mercurio fueron expulsados del Sol central.

ÉPOCA LEMÚRICA: La atmósfera era espesa e ígnea y había un mar hirviente con algunas islas. Las jerarquías dominantes fueron: los Señores de la Forma, de la Mente, de Mercurio, los Arcángeles y los Ángeles. Construimos el cuerpo de deseos y lo compenetramos con los otros cuerpos. Las jerarquías nos facilitaron el germen de la mente y teníamos conciencia de sueños con ensueños. Desarrollamos el oído, el tacto y una especie de branquias para poder respirar en esa atmósfera de agua. La energía creadora se divide en dos para la construcción del cerebro y la laringe y para la procreación. Se separan los sexos y nace la primera raza de color negro. Los Señores de Venus son los guías y enviados de Dios, y los de Mercurio inician a seres para ser Reyes. Aquí comienza el dominio de sí mismo, tenemos poder sobre la naturaleza y nos enseñan a dejar el cuerpo físico. En el último tercio algunos caímos en el pecado y conocimos el bien, el mal, la enfermedad, el dolor y la muerte. Nuestra conciencia despierta a la región física (conciencia de vigilia) que es la expulsión del Edén. La Luna es separada de la Tierra.

ÉPOCA ATLANTE: Las jerarquías principales fueron: Los Señores de la Forma, Jehová –como Iniciado más elevado de los Ángeles- y los Arcángeles que actuaban como Espíritus de Raza. En esta época hubo siete razas. El cuerpo era similar al de hoy pero con branquias para respirar la atmósfera de vapor de agua. Se desarrolló mucho la memoria y se crea la monarquía hereditaria. Se crean naciones por afinidades y se hacen reyes por la Gracia de Dios, pero más tarde y por culpa del cuerpo de deseos empieza el abuso del poder egoísta. Los reyes son adorados como dioses. La cuarta raza cae en la magia negra. La 5ª raza (semitas originales) desarrolla el germen del pensamiento y el libre albedrío pero también la astucia y la malicia. Los Hermanos Mayores se hacen cargo de la humanidad y los Dioses descansan. La sexta raza desarrolla el razonamiento está fue la madre de la actual raza amarilla. Se hunde el continente, se limpia la atmósfera y se obtiene una visión clara del mundo ( señalado en la Biblia como el arco iris) Los elegidos son guiados al actual desierto de Gobi

ÉPOCA ARIA: Las jerarquías más colaboradoras fueron: Los Señores de la Mente, de la Forma, Arcángeles, Ángeles y Hermanos Mayores de la propia humanidad. Desarrollamos los pulmones y los ojos. Nacen las razas blancas y conviven con las amarillas y negras y los avanzados se inician para ser guías de la humanidad. La conciencia es de vigilia, perfectamente centrada en el cuerpo físico. La atmósfera es de aire.
En el actual Período y en la cuarta revolución alcanzamos el nadir de la materia, desde entonces la tendencia es hacia una sutilización durante las tres y media revoluciones que nos queda. Cuando lleguemos al Mundo de Dios seremos absorbidos durante un período de tiempo igual al de los 7 Períodos de actividad, Dios mismo se sumerge en lo Absoluto durante la noche universal de asimilación y preparación para otro Gran Día de manifestación.

VEHÍCULOS
El ser humano tiene diez vehículos de manifestación con los cuales se manifiesta el Espíritu en los cinco mundos donde evoluciona actualmente. Cuatro de ellos son fruto de la experiencia en los tres mundos que actualmente utiliza, estos son: Cuerpo físico, etérico, de deseos y mental, El triple espíritu, y la triple alma -consciente, intelectual y emocional-

El Espíritu Divino emanó de sí mismo el cuerpo físico y de él extraerá el Alma Consciente.
El Espíritu de Vida emanó de sí mismo el cuerpo vital y extraerá el alma intelectual.
El Espíritu Humano emanó de sí mismo el cuerpo de deseos y extraerá el Alma Emocional

El Ego trabaja sobre sus cuerpos inferiores a través de la mente para sacar provecho y fruto de sus vidas en forma de Alma o producto espiritualizado del cuerpo.

La actividad del Espíritu sobre el cuerpo físico en forma de rectitud estimula el crecimiento del Alma Consciente; lo mismo que el Sol nutre el cuerpo vital, así mismo la memoria de las acciones experimentadas producen el crecimiento del Alma Intelectual; y los más elevados deseos y emociones del Cuerpo de Deseos, forman el Alma Emocional.
Por lo tanto, la Triple Alma alimenta o aumenta la conciencia del Triple Espíritu. El Alma Emocional aumenta la eficacia del Espíritu Humano, el cual emanó del Cuerpo de Deseos; El Alma Intelectual aumenta el poder del Espíritu de Vida el cual emanó el cuerpo Vital, y al Alma Consciente aumenta la conciencia del Espíritu Divino el cual emanó el cuerpo físico.

FUTURO: La palabra será como una imagen en la conciencia del perceptor. La evolución está a cargo de los Hermanos Mayores –iniciados más evolucionados de la humanidad- El cuerpo físico se hará etérico. Trabajaremos con la vida de los vegetales. La conciencia se elevará a los otros cuerpos hasta espiritualizarlos y crear como crea Dios.
Los muy desarrollados en un Día de Manifestación inducen en los inferiores su estado de conciencia, y en el siguiente Día de Manifestación, los superiores van preparando el camino a los inferiores y les guían -como a nosotros cuando somos niños- hasta que nos podemos hacer cargo de diferentes cosas de acuerdo a nuestro estado de conciencia.

ES IMPORTANTE COMPRENDER: En cada Noche Cósmica, asimilamos el trabajo efectuado sobre el átomo simiente durante la manifestación, por tanto, aún los rezagados, también evolucionan.
Entre Revoluciones y Épocas no hay Noche Cósmica pero sí un período de reposo, asimilación y cambio.
Cada globo tiene un Espíritu que evoluciona al mismo tiempo que la humanidad que lo habita.
El Sol expulsa al espacio con sus habitantes rezagados lo que en el futuro será un planeta, quedando éste a la distancia necesaria según el desarrollo que tenga.

Después de la manifestación, Dios se sumerge en lo Absoluto para asimilar su Día de manifestación –como nosotros en la muerte- para luego reaparecer en un plano superior y manifestarse de nuevo.
Hay otros mundos más densos que el nuestro.
Lo que en un principio eran globos y después planetas también se van espiritualizando y haciéndose etéreos hasta convertirse en soles, en otra futura evolución se convertirán en constelaciones.
Según los Hermanos Mayores solo pasaran el juicio final, una 3/5 partes de todos los que iniciamos la evolución, esto será en la próxima revolución o Quinta del Período Terrestre,) los que no pasen esperarán a una nueva oleada de vida –como el que repite curso-

ACTUALMENTE: La vida es una escuela donde a través de la experiencia de cada vida desarrollamos las cualidades latentes que tenemos como espíritus para convertirlos en poderes dinámicos. En cada vida recogemos lo que sembramos. Desarrollamos la voluntad, la mente, espiritualizamos el carácter y los cuerpos, y creamos un destino futuro mejor.
La muerte es una transformación, un cambio de conciencia un período de descanso y asimilación como la noche, una manera de adquirir nuevos cuerpos más útiles.

Las leyes de consecuencia y renacimiento hacen que aprendamos las lecciones que necesitamos, que recojamos en la vida el fruto de la anterior, que nos propongamos no volver a caer en los mismos errores, que elevemos la vibración de nuestros cuerpos cada vida.
El destino que nos dan está basado en nuestras causas y libre albedrío, aunque haya cosas malas son nuestras. Aún así podemos cambiar nuestro destino, (elegido y confirmado) antes de entrar en la matriz de la madre.

Cuanto más colaboramos con las leyes espirituales, más libre nos hacemos y más dueños de nuestro destino somos.

Evolución es: Tomar conciencia de la materia de los mundos y de los cuerpos hasta que gracias a la experiencia a través de ella, desarrollemos el Ego. Esta vida individualizada utilizará miles de formas hasta llegar a su meta o Conciencia Divina.

FUTURO
Los más avanzados serán la semilla de las dos razas que faltan.
En el período de Júpiter se desarrollará y perfeccionará el cuerpo etérico y la palabra será clara. Estaremos capacitados para crear cuerpos etéricos.
En el período de Venus y con el cuerpo físico y etérico ya espiritualizados, trabajaremos sobre el cuerpo de deseos. Estaremos capacitados para crear cuerpos de deseos.
En el período de Vulcano y con los tres cuerpos inferiores espiritualizados, trabajaremos sobre la mente, a partir de ahí el hombre será creador desde la Región Abstracta del Mundo del Pensamiento –como un Triple Espíritu- El hombre será Dios creador de hombres. Estaremos capacitados para crear mentes como la nuestra.
Es lógico pensar que en esos tres Períodos ayudaremos a los tres reinos que nos siguen, principalmente a través de la materia de sus respectivos cuerpos.
Dios evoluciona así un paso más (como lo hacemos nosotros pero en menor grado) después de cada manifestación.
Cuando nuestros cuerpos alcanzan el mayor desarrollo y perfección los abandonamos para quedarnos sólo con el fruto de cada uno de ellos, así mismo, cuando alcanzamos el Mundo de Dios, también dejamos los tres Vehículos del Espíritu y obtenemos el Poder Creador como los tres Aspectos Creadores de Dios.


Francisco Nieto