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viernes, 26 de marzo de 2010

EL VALOR DE LOS RITUALES EN LAS FRATERNIDADES Y LOGIAS (III)


Los rituales, ceremonias o liturgias realizadas sobre una base cristiana y, por tanto, con devoción y adoración a Dios, se consideran Servicios destinados a beneficiar a la humanidad. Desde luego que, por lo general, los mayores beneficiados son los asistentes pero para que esto ocurra en mayor o menor grado dependerá de si el o los oficiantes saben crear el ambiente adecuado para que los allí presentes presten la debida atención y colaboren. Evidentemente la ceremonia debe llevar alguna plegaria, invocación o acto donde se facilite el descenso de las fuerzas espirituales para que, los asistentes en sintonía, puedan convertirse en cáliz y después en transmisores. De esta forma podemos ver la gran importancia que tiene el estado interno de cada persona, es un deber que cada asistente comience por interiorizarse para elevar su vibración por medio de la devoción y el amor a Dios, entonces será beneficiario de los resultados de la ceremonia.


Se podría afirmar que una de las ceremonias más importante que existe es el Sacramento de la Eucaristía, ya que en ella se invocan una serie de fuerzas que hacen una gran labor a la humanidad y a la atmósfera planetaria como escudo protector contra el mal, pero también el Servicio del Templo, de Curación, el Padre Nuestro, la Oración Rosacruz y por la Paz, y los himnos de la Fraternidad Rosacruz tienen su importancia en ese mismo sentido. Recordemos que la propia Fraternidad y, por tanto los Servicios escritos por Max Heindel (el cual estaba en contacto con el Hermano Mayor que fue quien le dictó la mayoría de las enseñanzas) pertenecen a un Rayo con el cual, en la mayoría de los casos, estamos sintonizados los que intentamos vivir estas enseñanzas cristianas en la vida cotidiana. Esto significa que, de forma similar a lo que ocurre en el Templo de la Sede Central, cada Centro es un punto de atención de alguna elevada entidad perteneciente al Rayo de la Orden Rosacruz o, al menos, es receptora de una serie de entidades colaboradoras en los Servicios que en él se hacen.


En las ceremonias o rituales, en los momentos clave donde las palabras pronunciadas atraen la atención de determinados Ángeles y sus colaboradores, se produce una serie de efectos en los mundos invisibles que van de la voz, al color y de este a la formación de unas formas geométricas y formas de pensamientos con la que trabajan dichas entidades. Pero es importante que se actúe y que se haga el ritual tal y como está escrito porque puede ocurrir que acudan otras entidades que entorpecerían los resultados del servicio. Para ello, el oficiante debe estar lleno de pureza y de fraternidad en su intención a la hora de oficiar, sus cosas personales deben quedar fuera del recinto y él debe actuar como un instrumento de la Orden para beneficiar a los presentes y a quien proceda según el Servicio que se esté haciendo. Esto es muy similar a lo que está ocurriendo constantemente en cada persona con cada pensamiento, palabra y sentimiento que hace, con la diferencia de que estos Servicios se deben hacer con conciencia, buena intención y voluntad y con devoción. La diferencia entre cualquier persona y un oficiante de ceremonia es que la persona normal no pone esa fuerza, buena voluntad y conciencia en sus propósitos y pensamientos y por eso no alcanzan las regiones superiores del Mundo Mental de donde proceden las más benefactoras respuestas. Sin embargo, el oficiante que hace el Servicio como debe de ser, actúa como una llamada que alcanza a esas regiones y a otras más elevadas aún.


La Fraternidad Rosacruz es una asociación de místicos cristianos, y siguiendo las palabras de Cristo de que cuando hay más de tres reunidos en Su nombre Él está presente, es motivo suficiente para pensar que en los servicios devocionales y en el de Curación de esta Fraternidad haya una serie de Ángeles encargados de elevar las oraciones y hacer descender la respuesta en forma de Gracia desde los mundos superiores. Allá donde haya devoción, oración, buena voluntad, amor al prójimo y sentimientos similares, hay un Ángel que, perteneciente a esa clase específica, se encarga de que haya una respuesta y un beneficio como efecto. Los Ángeles tienen un papel principal en las ceremonias litúrgicas y rituales y éstos llevan consigo a toda una serie de elementales colaboradores, pero el beneficio de estas ceremonias o servicios no acaba ahí ya que, con el paso del tiempo y cuanto más grado de desarrollo de los asistentes y oficiantes, más se hace notar la influencia de algún Arcángel, puesto que son los Espíritus de religiones, razas, naciones, etc.


Si en nuestra vida cotidiana el hecho de pensar (lo que crea una forma de determinada vibración y color) hace que un Ángel actúe ¿Qué no van a hacer cuando en un lugar se hacen plegarias, invocaciones y oraciones altruistas, amorosas y fraternales? Este hecho es muy importante porque según sean nuestros pensamientos, sentimientos y palaras así acudirán Ángeles y elementales de una clase u otra a nosotros, y esto hay que tenerlo presente en nuestra vida cotidiana y, con más razón, en los lugares de culto. Si de verdad queremos ser ayudantes de estas bienhechoras entidades debemos estar en esos lugares con un perfecto control de lo que pensamos y con un profundo y verdadero sentimiento de amor y de devoción.

Para comprender hasta qué punto puede un Ángel interesarse o ayudarnos a nosotros, es conveniente hacerse a la idea de que cuando pensamos negativamente, cuando estamos llenos de malos sentimientos y cuando tenemos malas intenciones o poca buena voluntad, lo que estamos haciendo es disminuir el grado de las vibraciones de nuestra aura haciendo que para los Ángeles sea casi algo sólido e impenetrable de su influencia. Los Ángeles son armonía, paz, fraternidad, etc. y si nosotros, además de lo mencionado, estamos rodeados de ruidos estridentes, de música ausente de armonía y belleza y en sitios que solo atraen malas vibraciones, nada estaremos adelantando en esta vida. Llegará el día, en un futuro lejano, en que ya no serán necesarios los rituales y las ceremonias tal y como las conocemos hoy, entonces nosotros mismos seremos un ritual, pero mientras tanto, debemos servirnos de esta ayuda de las Jerarquías y del mismo Cristo para acelerar nuestro desarrollo espiritual. Si a esto añadimos el hecho de vivir en un ambiente de paz y armonía, de dedicar algunos momentos todos los días a la oración, y de intentar ser conscientes de lo que pensamos, sentimos y hablamos para auto-corregirnos, estaremos en el buen camino.


Un centro rosacruz, al igual que una iglesia, además de ser un lugar de oración y meditación, es un lugar donde hay tal grado de magnetismo que va más allá de sus paredes físicas. Los centros de la Fraternidad Rosacruz, al igual que otros similares de otras escuelas en el mundo, son acumuladores de espiritualidad que benefician a todo aquel que entra en ellos siempre y cuando esté en sintonía con lo que allí se hace. Por otro lado son medios desde donde se dirige la efusión de energía curativa para que sea concentrada y puesta a disposición de los Hermanos Mayores de la Orden Rosacruz. Muchas personas pueden ser atraídas por su Espíritu y por la vibración de la Orden, de los cuales, los que nunca han tenido contacto con estos conocimientos pueden aprender mucho en esta vida, y los que ya en otras vidas contactaron, pueden alcanzar la iniciación como Escuela Iniciática que es. Aun no perteneciendo al Rayo de la Orden Rosacruz, cualquier persona podrá encontrar en los centros rosacruces un lugar de recogimiento y oración cuando asista al Servicio Devocional (siempre y cuando las personas que lo dirijan cumplan las normas que dictó Max Heindel al respecto) si de verdad va predispuesta a ello. Hay que tener en cuenta que el poder creador de las palabras, lecturas bíblicas y las oraciones, no sólo se acumulan en forma de un espíritu influyente y dinámico, sino que además hace descender la Gracia de los mundos espirituales por medio de las Jerarquías intermedias.


Francisco Nieto

viernes, 19 de marzo de 2010

EL VALOR DE LOS RITUALES EN LAS FRATERNIDADES Y LOGIAS (II)


Los ocultistas sabemos que un objeto físico está compenetrado por materia de los diferentes mundos superiores, lo que significa que cuanto más relación tenga el signo o símbolo utilizado en un ritual con los arquetipos divinos, mayor respuesta e influencia tendrá sobre quien lo haga, lo lleve o lo interiorice como algo que intenta vivir y sentir en él mismo. Ese es el caso del signo de la cruz, del emblema rosacruz y de tantos otros, son signos y símbolos que han sido dados a la humanidad para beneficio propio en su desarrollo espiritual y están relacionados con los arquetipos del Mundo del Pensamiento, sin embargo, nos ayudan en nuestro progreso espiritual y nos pueden elevar a los reinos de lo divino en alas de la devoción, del amor y de la aspiración. Estos símbolos crean una imagen en la conciencia gracias a la cual se puede contactar con lo que representa, y lo mismo ocurre con el sonido y el color, es decir, las vibraciones de un sonido o color evoca la vibración complementaria en el plano que corresponda.
Está bien saber lo que es un ritual o el aspecto mágico de lo que ocurre en una ceremonia litúrgica para poder colaborar con los Ángeles y entidades que actúan para el bien de la comunidad, pero más importantes es saber cuál debe ser nuestra actitud en esas ceremonias. Pero claro, no todo el mundo piensa lo mismo sobre este asunto, para unos una ceremonia litúrgica puede ser motivo de aburrimiento y, cuando se ven en lo obligación de asistir lo hacen de mala gana o simplemente no asisten; para otros, sin embargo, es algo que despierta buenos sentimientos y devoción y, aunque de tarde en tarde, asisten de buena gana; también están los que, interesados en la naturaleza, el ocultismo y la espiritualidad rechazan las religiones o se asocian a los movimientos modernos; y, por último, están los que a través del esoterismo, fraternidades o logias llegan a comprender lo que ocurre mística y ocultamente en esas ceremonias y asisten para colaborar en ellas y para beneficio propio.
Precisamente porque todos estamos evolucionando y cada uno tenemos diferente grado de desarrollo se han creado muy diversas y diferentes religiones, sectas, escuelas, etc. en la tierra. A través de nuestra propia evolución todos pasamos por estas agrupaciones y aprendemos de ellas hasta que, en una determinada vida, contactamos con la escuela representante de la Orden o Rayo al que pertenecemos. Nuestro inquieto y deseoso de experiencias cuerpo de deseos siempre está buscando algo nuevo y gracias a eso hemos aprendido de las religiones y sectas por las que hemos pasado, pero el verdadero progreso no procede del cuerpo de deseos, sino del cuerpo vital. Algunos piensan que los servicios repetidos como la Eucaristía o los de la Fraternidad Rosacruz son monótonos y no estimulan, pero en esto ocurre igual que la opinión de una religión que concede mucha libertad respecto a otra que controle y obligue a sus miembros hacer determinada cosas. Y es que la experiencia de la Eucaristía no es la misma para unas personas que para otras; ni tampoco el servicio devocional de la Fraternidad Rosacruz es igual para el que vive y siente lo que presenta su lectura que el que solo escucha y a la vez se entretiene pensando en lo que pueda representar.
Está claro, que los que aún están muy dominados por el cuerpo de deseos les atraerá más las ceremonias tumultuosas donde el poder de las palabras del oficiante causa una especie de hipnosis sobre los asistentes para así llevarles a un gran fervor religioso y emocional. Estas personas se sienten temporalmente elevados y felices en su religión y fe, pero al poco tiempo de terminar la ceremonia se les pasa y vuelven a ser los que eran. En sentido contrario, los que acuden gustosamente a los servicios o cultos repetitivos, no muestran esa exaltación dramática como los anteriores, pero la impresión sobre su cuerpo vital es duradera, nutriendo así el desarrollo del Alma. Los servicios de la Fraternidad Rosacruz son repetitivos y son, en cierto modo, ritualistas pero tienen un profundo significado espiritual que, cualquier persona que sea un poco sensible, lo percibe. El Servicio del Templo en particular restaura la armonía y desarrolla el Espíritu, su mensaje es de amor y servicio desinteresado al prójimo que es la clave del cristianismo esotérico y la meta para cualquier aspirante a la iniciación; por tanto, esto hace que el cuerpo vital se fortalezca y aumente sus habilidades para servir desinteresadamente. No cabe la menor duda de que los verdaderos estudiantes rosacruces que asisten a los servicios de la Fraternidad Rosacruz con verdadera devoción y deseo de servir, están progresando adecuadamente gracias a la repetición sobre sus cuerpos vitales. Es importante que el aspirante espiritual vibre y se identifique con el Servicio para que sea un verdadero alimento para el Alma y un incentivo para que manifieste el amor en su servicio desinteresado al prójimo.
La clave para el desarrollo espiritual está en la repetición, la repetición del bien y de asuntos elevados sobre el cuerpo vital, puesto que es en este cuerpo sobre el que se graba. El que mantiene en su conciencia ideas egoístas y de maldad contra otros, lo está guardando en forma de memoria en su cuerpo vital, por el contrario, el que ha superado todo eso y mantiene un control sobre el cuerpo de deseos y sobre la mente, significa que ya en otra vida ha desarrollado un buen grado de superación, y por tanto, su deber es continuar en esa línea y esforzarse por desarrollar el cuerpo-alma. El aspirante espiritual no debe abandonar esta vida con un progreso similar al que trajo y por eso se debe valer de los ejercicios, iglesias, fraternidades…. para progresar La oración es muy importante para el desarrollo espiritual, tanto o más que los rituales y ceremonias litúrgicas, sin embargo la concentración y el hecho de mantener consciente y voluntariamente ideales elevados en la conciencia, puede superar a la oración, pero todo dependerá del objeto y la intención con que se hagan. Sea en la Eucaristía o sea un servicio como el del Templo de la Fraternidad Rosacruz, o cualquier otro similar en nuestro propio domicilio, si la oración y la concentración son altruistas, amorosas, fraternales, donde haya lecturas o invocaciones a Dios o a sus jerarquías, etc. estaremos elevando y desarrollando los éteres que forman el cuerpo-alma, el cuerpo que utilizaremos en un futuro para ser conscientes fuera del cuerpo físico. Pero repito, la clave es repetir, repetir y repetir, sean oraciones, servicios, rituales, concentración y control de la mente y el mantenimiento de ideales elevados durante el día.
El valor de los rituales, cuando son repetidos y elevados, es una ayuda constante para el aspirante espiritual porque, con cada ritual, se espiritualiza un poco más el cuerpo vital, es decir, desarrollamos más el Alma. Un ritual donde acuden cierto número de personas obtendrá mejores resultados en sus objetivos si hay afinidad y unión en sus intenciones y en la manera de hacerlo, pero también los rituales que pueda hacer un aspirante en su propia casa pueden ser igual de efectivos cuando son elevados, devocionales y repetidos. Las mismas Escuelas de Misterios cambiaron los rituales que afectaban temporalmente al cuerpo de deseos (emocionales) por los fríos pero repetitivos que afectan al cuerpo vital donde se graban en la memoria, así es que las iglesias (según cuál sea), fraternidades, logias y escuelas tienen rituales que sirven para el desarrollo espiritual de cualquier persona. Si tenemos claro que el cuerpo vital es el cuerpo donde se forman los hábitos por medio de la repetición, comprenderemos el valor de los rituales y ceremonias religiosas, es más, si intentáramos actuar como el propio Ego o Yo superior durante todo el día (observar y ser conscientes de todo lo que hacemos y de lo que nos rodea) desarrollaríamos el Alma muchísimo más de lo que lo hace cualquier persona. Por tanto, la observación, la concentración, el discernimiento, la devoción a los ideas elevados, la aspiración y el amor, deberían estar presentes, tanto en los rituales o ceremonias como en nuestra vida cotidiana porque, no solo impiden el desarrollo del mal en nosotros, sino que, además, nos ayudan a crear hábitos internos y a actuar como el propio Ego que es, al fin y al cabo, nuestra primera y más importante meta.

Francisco Nieto

lunes, 15 de marzo de 2010

NUEVO LIBRO DE FRANCISCO NIETO


¿LA MUERTE? ¡NO EXISTE! Todo es vida y conciencia.


Este es el título e índice del nuevo libro de Francisco Nieto editado en España por la editorial CREACIÓN


INTRODUCCIÓN…………………………………………………………………………

CAPÍTULO I


El ser humano y sus cuerpos (el cuerpo, etérico, el de deseos y el mental)
Quién es el verdadero Hombre
Dónde se desarrolla la humanidad
Los mundos donde evoluciona.
Por qué estamos aquí
Quién creó al hombre y para qué

CAPÍTULO II


Evolución de la vida y de la forma material
La voz de la conciencia
La evolución del Alma a través del renacimiento
La inmortalidad del Espíritu.
El Espíritu, el Ego y la personalidad

CAPÍTULO III


Qué es la muerte y por qué ocurre
Diferencias entre las clases de muerte
Qué o quién produce la muerte
El renacimiento y la evolución
Posibilidad de volver después de muerto

CAPÍTULO IV


Qué ocurre en el momento de la muerte
Después de la muerte
Incineración, embalsamamiento y entierro
Salvación o condenación eterna
Confesión, absolución y retrospección
Comunicación con nuestros seres queridos fallecidos
Ayuda a los que están en el más allá.

CAPÍTULO V


Fenómenos relacionados con el más allá y con los cuerpos superiores (Mediumnidad,
hipnotismo, sueños y ensueños, sonambulismo, obsesión, el aura protectora,
clarividencia, autosugestión, sugestión hipnótica)
Hechos y aspectos físicos a través del cuerpo etérico
Cómo se crean los elementales temporales
Influencias de la atmósfera psíquica
Seres que habitan entre nosotros.

CAPÍTULO VI


Cómo es el Mundo de Deseos o astral
¿Existe el Purgatorio? ¿Qué ocurre allí?;
¿Existe el Cielo? ¿Cómo es y qué hacemos allí?
Qué ocurre en el Segundo Cielo
Qué ocurre en el Tercer Cielo
Desenvolvimiento y manifestación del Ego en la personalidad

CAPÍTULO VII


Hacia un nuevo renacimiento
Por qué, cómo y cuándo renacemos
Por qué renacemos en determinado lugar, familia y circunstancias

CAPÍTULO VIII


El nacimiento y el karma en una nueva vida
Karma y pago de deudas
El destino y el libre albedrío
La responsabilidad por nuestros pensamientos.

CAPÍTULO IX


El Ego y el nacimiento de sus cuerpos
Por qué no recordamos lo que hicimos en otra vida
Perfección o fin del renacimiento
Acelerando el desarrollo espiritual
El sendero del discipulado
El nuevo concepto sobre la muerte.

Francisco Nieto

miércoles, 10 de marzo de 2010

EL VALOR DE LOS RITUALES EN LAS FRATERNIDADES Y LOGIAS (I)


Por lo general, las Escuelas, Órdenes, Fraternidades y Logias suelen realizar dos tipos de trabajo, uno público en el cual se suelen hacer lecturas, conferencias, coloquios, etc.; y otro interno o privado donde haré más hincapié en esta conferencia. En los trabajos internos debe haber un conocimiento oculto o esotérico de lo que se hace por parte de los miembros, es más, si no hay conocimiento y colaboración no puede dar buenos resultados. Lo ideal es que estos miembros tuvieran ya cierto grado de pureza por haber superado gran parte de sus defectos y que tuvieran una actitud como quien se encuentra en un recinto sagrado. Por otro lado, los miembros también deben ir preparados tanto mental como sentimentalmente para crear una unificación de pensamientos durante el ritual para que éste sea fuerte y puro y no pueda quedarse en el Mundo del Deseo, y para eso deben elegirse (si hubiera que hacerlo) temas elevados y no permitir que salga de ningún miembro ni el más mínimo mal sentimiento o deseo. Por ejemplo, en el Servicio del Templo de la Fraternidad Rosacruz, una persona del grado de Probacionista debe leer un artículo o conferencia, pues bien, ese texto, además de identificarse con las enseñanzas de la Fraternidad Rosacruz no deben contener nada personal ni que pueda hacer pensar mal o crear malos sentimiento a sus oyentes. Esto hace que la reacción unificada de las mentes de los asistentes dé tal fuerza al pensamiento-forma grupal que podría alcanzar el Mundo del Espíritu de Vida.
Al igual que un aspirante a la iniciación puede atraer la atención de un Maestro o Hermano Mayor, también los Centros donde se desarrollen los conocimientos y el aspecto devocional y espiritual, suelen atraer la atención de estos hermanos más adelantados; de hecho, en algunas reuniones o servicios, parece como si se notara la presencia de alguien especial. De cualquier forma, los rituales concebidos por los Hermanos Mayores y descritos por iniciados, por sí mismos tienen el poder de abrir un canal para que descienda la energía divina del plano inmediatamente superior. El valor de un ritual se centra en la conciencia y, por tanto, el mayor beneficio de un ritual se obtiene cuando hay un conocimiento sobre el mismo. Hay quien piensa que los rituales solo sirven para exaltar la conciencia, y es cierto, pero gracias a la exaltación se contacta con las fuerzas espirituales. Aunque podríamos decir que el oficiante es el mago dentro de la ceremonia o ritual, son los participantes los que crean la atmósfera necesaria para que se produzca la magia que hará que las fuerzas espirituales tomen partido en ella; por eso es un deber de los mismos poner lo mejor de su parte y hacer los trabajos mentales necesarios. Cuando un miembro está centrado en asuntos elevados y lo hace con intensidad y concentración, alcanza las regiones superiores, y esto actúa como canal para que haya una respuesta, por tanto, ¿Qué no se podrá conseguir si todos los miembros están unidos como una misma nota-clave? Eso mismo se puede hacer cuando en la ceremonia o ritual se tratan aspectos devocionales profundos donde se generen pensamientos y sentimientos que puedan beneficiar a la humanidad o a determinadas personas, entonces el pensamiento-forma grupal será más poderoso y podrá hacer mayor bien incluso a sus creadores. Un miembro de una Fraternidad o Logia no debe ser inactivo ni tomarse un ritual o un Servicio como algo monótono y aburrido porque estos trabajos pueden ser de gran ayuda a la humanidad y a los miembros mismos.
Es importante, por consiguiente, que haya asistencia y colaboración en las fraternidades y logias, ya que cumplen una labor que ayuda al desarrollo espiritual de la sociedad. Tampoco debería ocurrir lo que ocurre muchas veces en que las actividades, propuestas, iniciativas, etc. dependan de una persona porque, si ocurre eso, cuando esa persona falte puede desmoronarse toda la obra. La fraternidad debe ser valorada por la riqueza de vida espiritual que contenga y no por las personas o actividades que nada tengan que ver con el conocimiento que se debe impartir ni con los servicios o rituales. Las fraternidades, logias, escuelas y grupos tiene su propia identidad pero todas forman un cuerpo o energía unificadora que ayuda en la evolución de la humanidad, ese es el motivo por el cual los diferentes Maestros y Hermanos Mayores las crearon y las mantienen siempre que haya un trabajo espiritual. Una escuela es un vehículo formado por células (personas) cuya misión es servir como elementos de desarrollo en la sociedad, puesto que ellas son receptoras e intermediarias de influencias superiores y de una sabiduría oculta. Es más, cada miembro debería considerarse ejemplo de sabiduría, amor, fraternidad y servicio altruista; eso enriquece la escuela y atrae a nuevos miembros.
Lo cierto es que los rituales fueron creados por las Jerarquías que guían y ayudan en el desarrollo y evolución de la humanidad, pero su verdadero significado es casi un misterio para la mayoría de las personas. Al igual que con los mitos antiguos y con los cuentos infantiles se intenta imprimir una serie de verdades y enseñanzas en la conciencia de las personas, también en los rituales se intenta hacer lo mismo por medio de sus aspectos esotérico y exotérico. El aspecto exotérico es la representación de algo (según quién y dónde se haga) por medo de una serie de objetos, sonidos, colores o substancias que tienen como meta crear una imagen global que se imprima en la conciencia como una Verdad; todos los elementos que componen este cuadro pictórico tiene una simbología especial. El segundo aspecto de estas ceremonias, el aspecto oculto y esotérico, se relaciona con la existencia de los mundos invisibles y con las Jerarquías que allí existen y que ayuda a la humanidad. Por consiguiente, estos rituales son medios, hilos de comunicación, entre el mundo físico y los mundos invisibles que, a su vez, intercambian y manifiestan una serie de energías.
El papel principal, como por ejemplo en la Eucaristía, (cuyo sacerdote tiene el poder por haber sido ordenado) es del oficiante, el cual, como en el resto de ceremonias, debería ser consciente de lo que hace. Él colabora para que lo visible alcance lo invisible y para que el trabajo de los asistentes tenga una respuesta, pero su papel principal es hacer esa unión de los mundos para poder hacer que una energía espiritual descienda al mundo físico para que actúe como en su propio mundo; es decir, invocar una serie de fuerzas espirituales para que afecten a lugar donde se hace el ritual y a las personas que allí se encuentran. Este es el motivo por el cual tiene gran importancia los objetos sonidos, colores y demás símbolos de una ceremonia, todo lo que se diga, piense y haga en una ceremonia o ritual tiene una representación, como efecto, en los mundos invisibles. Estas singulares representaciones, palabras, plegarias, símbolos, etc. son el lenguaje con las cuales nos comunicamos con las Jerarquías superiores y con las que hacemos la llamada para que acudan los Ángeles y sus elementales colaboradores para que se cumpla el objetivo del ritual.
Desde el mismo comienzo, estas ceremonias crean la atmósfera necesaria y predisponen los cuerpos de los asistentes para que puedan ser receptores de las energías que se van a invocar. Pero si el asistente asiste ya predispuesto y es consciente de lo que va a ocurrir, se ayudará mucho él mismo porque facilitará la influencia de dichas fuerzas espirituales procedentes de los mundos superiores. En ciertos servicios, como ocurre con los de la Fraternidad Rosacruz donde hay unos himnos cantados, se consigue, o se debería conseguir, un equilibrio y armonía que preparen los cuerpos de los asistentes en ese sentido por medio de la multiplicidad de voces entonando una misma nota-clave que fue elegida y escrita con una muy determinada intención. Algo similar ocurre con las Palaras de Poder que se utilizan, bien solo por parte del oficiante o bien en las que también intervienen los miembros de la religión, escuela o logia. Por ejemplo: Iglesia Católica: “Rogad hermanos, para que este sacrificio, mío y vuestro, sea agradable a Dios todopoderoso”; a lo que se responde: “El Señor reciba de tus manos este santo sacrificio en honra y gloria de Su Nombre para nuestro beneficio y el de toda su Santa Iglesia”. En el caso de la Fraternidad Rosacruz de Max Heindel: “Mis queridos hermanos y hermanas, que las Rosas florezcan en vuestras cruces”, a lo que se responde: “Y en la tuya”.
Estas palabras tienen la intención de que se produzca un acercamiento, una manifestación de hermandad y una voluntad de hacer algo juntos, pero esta unión y buena voluntad y deseo, también alcanzan los mundos invisibles y obtienen respuesta. Son las vibraciones del sonido, de la palabra acompañada del pensamiento y del sentimiento adecuado los que alcanzan esos mundos, y dependiendo de la intención, pureza y sentimientos que se pongan así serán los niveles que alcancen y las respuestas que se obtengan. Cuando una persona, consciente de lo que ocurre en esos lugares, acude a una ceremonia o servicio con sentimientos devocionales y fraternales debería sentir los efectos de lo invisible desde los primeros momentos en que suene la música o se digan las palabras claves que atraen la atención de los Ángeles. Todos los objetos y símbolos utilizados en un ritual son magnetizados (consagrados) durante el mismo, bien por el oficiante o bien por las entidades que intervienen intermediarias también para que las fuerzas espirituales más elevadas puedan ayudar en el desarrollo a los asistentes. Por tanto, a mayor contacto con ellos, a mayor receptividad consciente de las energías influyentes, y cuanta más pureza y devoción, más beneficio espiritual se recibe de dichos seres. Cada signo y cada símbolo tienen su función y su ayuda para los miembros presentes, es igual que sea el signo de la cruz que los pensamientos y sentimientos que se emitan en relación con un emblema.


Francisco Nieto