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viernes, 25 de diciembre de 2009

PRECEPTOS PARA EL ASPIRANTE ESPIRITUAL


El sendero del místico es un camino espinado pero bello para desarrollar los valores espirituales de la devoción, también es un camino de fe y por eso mismo es alternativo al sendero del ocultista que busca respuestas intelectuales y conocimientos, por eso mismo, en estos preceptos intento dar una línea a seguir para ambos buscadores de la Verdad y del desarrollo espiritual.

1º.- Dará gracias a Dios todos los días por los alimentos, por la salud, por el trabajo y, sobre todo, por el mal y las pruebas y tentaciones que tanto nos fortalecen.
2º.- Cristo será el ideal principal de su vida y le tendrá presente en cada momento en su manera de pensar, hablar y actuar.
3º.- Intentará fijarse solo en lo positivo de las personas y de todo lo que normalmente llamamos “mal” y perdonará y olvidará ese aspecto que a menudo tanto nos disgusta de nuestro prójimo.
4º.- No colaborará con la crítica destructiva en ningún sentido sino que, al contrario, intentará evitarla o transformarla en constructiva.
5º.- El servicio amoroso y desinteresado al prójimo será uno de sus ejercicios a lo largo de la jornada haciéndolo con modestia y humildad.
6º.-Para no crearse deudas del destino con sus enemigos, procurará fijarse y meditar solamente en sus cualidades y nunca en sus defectos.
7º.- Se esforzará siempre que pueda en no hacer a otros lo que no le gustaría que le hiciesen a él.
8º.- Procurará controlar su mente para no caer en los deseos y en las tentaciones negativas y para que ésta no se vea influenciada por la atmósfera de pensamientos indeseables que nos puedan rodear.
9º.- Su manera de actuar en la vida estará siempre basada en la Verdad, la fraternidad, la honradez y la justicia.
10º.- Cuando tenga algún problema preocupante que le agobie, no se encerrará en él para no hacerse débil ante sus influencias negativas, al contrario, centrará su pensamiento en Dios para recuperar la armonía y la confianza interna.
11º.- Tendrá siempre presente que las cosas no son buenas ni malas sino que las verá según su forma de pensar. Si consigue pensar siempre positivamente será como una luz que alumbre a los demás.
12º.- Sabiendo que un espacio no puede estar ocupado por dos objetos a la vez, observará sus pensamientos para reemplazar los negativos por los positivos y concentrarse en ellos para llevarlos a la práctica.
13º.- Como ocultista que conoce las leyes de Renacimiento y Consecuencia, intentará actuar cada día de manera que sus actos sean semillas que traigan mayor desarrollo moral, intelectual y espiritual en la próxima vida.
14º.- Tendrá siempre presente que cada vez que hace un mal es como si se echara una mancha en su aura, si persiste en esa actitud, las manchas impedirán que pueda ver la luz y caminará en la oscuridad.
15º.- Cuando quiera supera un problema con otra persona, hará todas las mañanas un ejercicio de visualización, en la situación donde suele fallar, transformando todo en positivo. Si persiste en esa “auto-programación”, llegará el momento en que actuará sin ningún mal sentimiento contra el otro y resolverá el problema.
16º.- Conociendo el Plan de Dios, colaborará con Él procurando hablar, pensar, actuar y ver solamente lo positivo del mundo, de las circunstancias y de las personas que le rodean.
17º.- Se analizará en sus meditaciones para ver cuáles son sus defectos, una vez hecho esto, tomará la decisión sincera de superarlos. El aspirante no debe llevar consigo nada que pueda hacer daño a los demás.
18º.- Tendrá su propio lugar donde realizar sus ejercicios espirituales para crearse un ambiente de paz, equilibrio y armonía espiritual tanto en su aura como en lo que debería ser su “Templo de Oración.”
19º.- Procurará no caer en el error de pensar que porque tenga ciertos conocimientos o poderes espirituales es más que otro. El desarrollo espiritual se adquiere cuando se lleva el conocimiento a la práctica, entonces comprenderá el significado de: “El que quiera ser el primero debe ser el último y el servidor de todos.”
20.- Cuando quiera vencer un defecto, no deberá luchar pensando en ese defecto porque así lo estará alimentando, al contrario meditará en la manera de desarrollar la cualidad opuesta para que el defecto muera por inanición.
21º.- Sabiendo que el Yo superior es sabio y siempre está intentando aconsejarnos y guiarnos, tendrá plena confianza en él poniendo sus asuntos y dudas en sus manos y le escuchará con atención.
22º.- Nunca buscará poder, lo único que debe buscar es la humildad; tampoco buscará que le elogien, porque si lo hace, es que está muy dominado por la personalidad. Sin embargo, sí trabajará por los demás sin esperar nada a cambio.
23º.- Tendrá siempre presente que debe dar ejemplo de todo lo que representan estos preceptos, si hace lo contrario, estará entorpeciendo su propio destino y muy posiblemente, incumpliendo el compromiso que hizo antes de renacer.
24º.- Se esforzará en dedicar unos minutos a diario para hacer sus oraciones y meditaciones con la intención de aumentar las vibraciones de sus cuerpos y elevarse en alas del amor.
25º.- Pedirá perdón de todo corazón a Dios todos los días al acabar la jornada y por las personas que sufren y pasan hambre y necesidades en el mundo.
26º.- Intentará hacer las cosas como si fueran para Dios sin fijarse en si son molestas, duras o difíciles, y sabiendo que esas ofrendas repercutirán en la humanidad.
27º.- En sus momentos de paz y oración no sólo debe preguntarse ¿Cuántas veces he servido hoy a Dios? ¿Cuántas a mi Espíritu? sino que también se preguntará ¿Cuántas he fallado?
28º.- Resumiendo todo lo anterior sabiendo que es un Dios en formación, debe preguntarse ¿Por qué no comienzo a actuar con la misma intención que lo hace Dios?

Francisco Nieto

¿ POR QUÉ FRACASAN LAS DIETAS HIPOCALÓRICAS?


La vida sedentaria, la comida basura, la despreocupación por la buena salud y la desinformación nutricional, son, principalmente, las causas de una enfermedad cada día más común incluso entre los jóvenes llamada obesidad. Hay infinidad de dietas y casi todas basadas en contar calorías o similares, los mismos médicos saben que son poco efectivas porque casi todas llevan consigo el efecto yo – yo o rebote, pero ¿por qué fallan las dietas hipocalóricas?


1º.- Porque se pasa hambre. La mayoría de las dietas de adelgazamiento hasta ahora puestas en práctica y otras modernas que también buscan la pérdida de al menos un kilo por semana, hacen pasar hambre porque la reducción de calorías es demasiado alta. Lo cierto es que mientras las personas hacen la dieta sobrellevan como pueden lo de “pasar hambre”, pero después de dejar la dieta van cediendo a las tentaciones y terminan comiendo de todo sin control. Esto no ocurre cuando hay una información nutricional que hace que se forme un hábito sano sin necesidad de pasar hambre y para toda la vida.

2º.- Porque al acostumbrarse el cuerpo a funcionar con tan pocas calorías, el metabolismo basal desciende y quema menos calorías llegando incluso a no perder nada de peso. Por tanto, de lo que se trata es de comer las calorías que se necesiten (según las reglas y cálculos existentes) en cinco pequeñas comidas al día y hacer algo de ejercicio para acelerar el metabolismo.


La respuesta más común aconsejada incluso por los médicos cuando una persona no pierde peso es “coma menos”. A continuación nos facilitarán unos consejos, unos menús y un número de calorías que no se deberán sobrepasar a diario. En principio parece fácil pero no lo es tanto, todos conocemos a alguien muy delgado que come mucho u otro que es obeso y come menos que el anterior, por tanto, no se trata de contar calorías para no ingerir ni siquiera las que se necesitan, sino de mantener el equilibrio según el tipo de calorías. Con esto quiero decir que no es lo mismo ingerir 1000 calorías de proteínas y grasa que las mismas de carbohidratos y, entre éstos mismos, de simples o complejos.

A la pregunta del que es el título de este artículo se pueden dar varias respuestas, veamos una de ellas. La insulina es una hormona que es segregada en mayor o menor cantidad según qué clase de alimentos se consuman, y está relacionada con la energía en sentido de que, o bien la quema o, por el contrario, la acumula. Entonces surge la pregunta que todos nos hacemos ¿qué alimentos son los que segregan más insulina? La respuesta es: Los que tienen un alto índice glucémico, por ejemplo, lo preparado con harina no integral, la miel y todo lo que lleve azúcar, arroz blanco, patatas de cualquier forma, zanahoria hervida, la mayoría de los cereales azucarados, la bollería, refrescos dulces, el jarabe de glucosa, helados, los empanados, la pasta blanca, la fruta en almíbar, etc. Quien esté acostumbrado a contar calorías se dará cuenta de que algunos de estos alimentos tienen pocas calorías, por ejemplo la zanahoria cruda, sin embargo, cuando se hierve se altera su estructura celular y aumenta su índice glucémico.

Sin embargo, eso no suele ocurrir con otros muchos alimentos que mencionaré al final de este artículo cuyo índice glucémico es bajo aunque tengan muchas calorías. La verdad es que la mayoría de las personas que quieren mantener la línea sin hacer dieta procuran consumir pocas calorías, es más, pienso que la sociedad occidental consume muchas menos calorías que hace veinte años y, sin embargo engorda o le cuesta adelgazar. No soy doctor sino un simple aficionado a la nutrición que le gusta saber cómo funciona todo este mecanismo del metabolismo, etc. pero, en mi opinión, si comiendo poco se engorda y no por comer menos calorías se adelgaza más ¿qué es lo que falla? La clave puede estar en el índice glucémico, en la calidad del alimento, en su naturaleza y en el proceso metabólico, por consiguiente y volviendo al principio, si tenemos un control de los alimentos de alto índice glucémico, controlaremos la segregación de insulina y, por tanto, el aumento de peso.

El índice glucémico determina la velocidad con que se segrega la insulina, por tanto, tiene una relación directa con la regulación en la absorción de los carbohidratos y de otros alimentos. Es responsable de regular el nivel de azúcar en la sangre, lo que significa que si se consume mucho carbohidrato de alto índice glucémico se segregará mucha más insulina pudiendo ocurrir que gran parte de los carbohidratos se conviertan en grasa y no se guarden como glucógeno en el hígado y en los músculos para su consumo. Como explico en mi libro ¿Adelgazar y realzar la belleza? ¡es fácil! El azúcar tiene un índice glucémico de 105, por lo que es de lo más alto ya que se considera alto a partir de 65 (rapidez con que se eleva el azúcar en la sangre) y bajo a lo inferíos a 55. Teniendo en cuenta el azúcar, el pan blanco, las patatas, el arroz y la pasta no integral y la bollería ¿en qué grado estamos estimulando la insulina? Por consiguiente no deberíamos consumir todo tipo de carbohidratos ni mucho menos llevar una dieta alta en ellos porque, aunque es cierto que se necesita cierta cantidad diaria, nos pueden causar serios problemas en la salud, como por ejemplo artritis, obesidad, colesterol alto, triglicéridos, diabetes, enfermedades coronarias, etc.

La glucosa de los carbohidratos es necesaria para mover el cuerpo y para que funcione el cerebro, de hecho, esta glucosa se convierte en glucógeno y se almacena en despensas para ir gastando según se necesite a lo largo del día, el único inconveniente es que estas reservas se agotan pronto. Por eso yo aconsejo hacer cinco comidas al día donde haya una pequeña parte de carbohidratos mejor de bajo índice glucémico ya que, si fueran de alto, las despensas se llenarían rápidamente y la glucosa sobrante se convertiría en grasa para también guardarse. Pero la hormona insulina cuya producción es estimulada por el páncreas, no solo se encarga de guardar la glucosa en las despensas sino que también hace lo posible para que la grasa guardada no se queme. Así es que, a mayor índice glucémico mayor cantidad de insulina y mayor acumulación de grasa. Para no verlo todo tan oscuro diré que existe otra hormona antagonista a la insulina y que produce el páncreas que se llama glucagón, dicha hormona se encarga de movilizar la grasa. La formación de esta hormona se consigue con la ingesta de alimentos que contengan muchas proteínas (carne, pescado, leche, soja, legumbres, frutos secos, algas, huevos, etc.)

Evidentemente, esto no quiere decir que debamos comer muchas proteínas porque eso tampoco sería correcto, digamos que la relación con los carbohidratos sería de dos partes de carbohidratos y una de proteínas.

Por consiguiente:

1º.- Cuando se consumen alimentos de bajo índice glucémico no habrá esa ansiedad que suele haber cuando ocurre lo contrario, y la persona se sentirá satisfecha durante más horas.

2º.- Con estos alimentos de bajo índice glucémico aumentarán poco los niveles de glucosa después de cada comida pero, si nos pasamos con la fruta, aunque sea de bajo índice glucémico, podemos engordar.

3º.- Una alimentación de bajo índice glucémico mejora la sensibilidad de las células hacia la insulina, por lo que se necesitará menos de ésta para poder almacenar la parte de los nutrientes que se necesiten.

4º.- Las dietas de bajo índice glucémico ayudan a perder grasa más rápidamente, y más aún si los carbohidratos son complejos.

5º.- Hay muchas frutas y verduras que tienen el índice glucémico alto pero que, a su vez, tienen pocas calorías, esto significa que su efecto en los niveles de glucosa es mínimo y pueden consumirse algo más.

6º.- Hay que procurar consumir pocos carbohidratos de carbono después de las siete de la tarde y procurar que éstos sean de bajo índice glucémico ya que, si no se queman con ejercicio pueden convertirse en grasa.

7º.- Por el contrario, los que hacen mucho deporte y practican culturismo, necesitan restablecer las reservas de glucógeno cuanto antes, por tanto, sí pueden tomar los alimentos de alto índice glucémico.

8º.- Es muy aconsejable hacer algo de deporte o aerobic porque no solo mantiene el cuerpo en buen estado sino que, además, acelera el metabolismo y quema grasa, es decir, ayuda a tener una línea bonita. Si, además, se hace un poco de musculación, se realzará la belleza del cuerpo.

Alimentos de alto índice glucémico: Además de los ya mencionados: Plátanos, uvas, higos, melón, guisantes, maíz, nabos, zanahoria cocida, pan y arroz blanco, productos con harína o cereales no integrales y azucarados, lasañas, pizza, puré de patata y nocilla y similares entre otros.

Alimentos de bajo índice glucémico: Legumbres, frutas del bosque, berenjena, fructosa, leche de almendras o soja, frutos secos (avellana, almendra, cacahuete, etc.) alcachofa, acelga, espinaca, espárrago, bróculi, champiñón, coliflor, calabacín, fruta (naranja, melocotón, manzana, ciruela, pera, pomelo) pimiento, cebolla, puerro, lechuga, aguacate, confitura sin azúcar, leche y queso fresco entre otros.

Ejemplo de alimentos complejos: Patatas cocidas, maíz, arroz blanco e integral, pasta y pan integral, avena, uva, naranja, piña, plátano, melón, papaya, pera, sandía, manzana, leche, yogurt y fructosa entre otros.


Francisco Nieto

LA RELAJACIÓN


Extraído del libro "Como obtener salud y bienestar a través de la relajación"

Con la hiper actividad que actualmente tiene la sociedad, hemos llegado hasta tal punto de adaptación a ella, que casi no nos damos cuenta de cómo se produce un agotamiento nervioso y de energía vital que va afectando poco a poco a nuestra salud. Desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, normalmente cansados, estamos gastando y derrochando energía a la vez que desequilibramos el sistema nervioso y la mente; es más, muchas veces no recuperamos esa energía y nos levantamos casi igual de cansados que nos acostamos suponiendo que incluso no padezcamos de insomnio.
El resultado de todo esto se refleja en el rostro, en el comportamiento, en el carácter irritable, en las relaciones personales… y si esta tensión nerviosa persiste creará afecciones al corazón, hipertensión, pérdida de memoria, problemas digestivos, etc. etc. Luego entonces, cabe preguntarse ¿merece la pena llevar una vida así en perjuicio de nuestra salud?, Por supuesto que no, y con más razón cuando dedicando solamente 30 o 40 minutos a diario durante un tiempo podemos recuperar nuestra salud física y mental y ser más felices.
Toda nuestra actividad desde la mañana a la noche, sea del tipo que sea, gasta energía vital, no cabe duda de que es el cuerpo físico el que más gasta, sin embargo, la falta de control y atención sobre el mismo hace que estemos muchas horas tensos y haciendo movimientos que, al no ser necesarios, derrochan energía. ¡Obsérvese Ud. mismo cuando esté viendo la televisión, o cuando está esperando en la consulta del médico, o en cualquier otro sitio similar! ¿Qué hacen sus piernas? ¿Por qué está tensa su cara? ¿Qué ocurre con sus músculos y nervios cuando le dan un susto o una mala noticia? ¿Qué ocurre a su respiración cuando se enfada seria y profundamente? Bien, pues si no buscamos una solución, llegará el día en que enfermaremos y no habrá nadie que nos soporte.
La solución más reconfortante y eficiente es la relajación y, aunque no se aprende en un solo día pero sí se notan sus beneficios, puede comprobar lo que digo haciendo las siguientes dos pruebas:

1ª. Observándose Ud. mismo y controlándose los movimientos de su cuerpo haciendo que esté quieto a la vez que da la orden mental para que se relaje el músculo que corresponda.

2ª. Simplemente dejándose caer como cuando está muy cansado y estándose quieto sin mover nada a la vez que va dando ordenes a todos los músculos de su cuerpo para que se relajen.

Los resultados de esto no son nada con lo que puede conseguir con este libro, así es que, ¡Adelante! Ud. puede.
Para la mayoría de las personas, la relajación no es nada más que el efecto de llevar al cuerpo físico a un estado de inercia y pasividad, sin embargo, los que se han interesado un poco por saber cuál es la mecánica de la relajación, saben que para hacer una relajación profunda es necesario actuar sobre el cuerpo físico, sobre el aspecto interno de la persona -emociones, sentimientos, etc.- y sobre la mente. Esto nos lleva a razonar y a comprender que el ser humano está compuesto de diferentes aspectos o cuerpos siendo el más elevado de ellos la mente. Pero la mente no dirige la relajación si no la enfocan en ese trabajo, por tanto ¿quién enfoca y concentra la mente en esos cuerpos para conseguir el efecto deseado? Alguno responderá que la voluntad, y en parte tiene razón, pero sabemos que no todos tenemos la misma voluntad y que, ante determinados hechos, pruebas o tentaciones, es casi nula. Luego entonces ¿qué nos queda? el Espíritu, del que hablaremos y trataremos en este libro.
Aunque los métodos o técnicas que voy a desarrollar en este libro son mayormente científicas y se llevan practicando con muy buenos resultados desde hace casi un siglo, y dado que mis estudios están más centrados en la filosofía oculta o esotérica, introduciré algunas enseñanzas al respecto para que el lector tenga un concepto más profundo de la naturaleza del verdadero ser humano. Si el hombre es un ser compuesto de voluntad, mente, sentimientos, emociones, vida y de un cuerpo físico, no podemos tratar esos aspectos por separado porque no lo están, por tanto, tendremos que tratarlos como un conjunto y en su respectivo orden, es decir, utilizaremos la voluntad del Espíritu para concentrar la mente y dar ordenes o sugestionar a los otros aspectos para que, como resultado, se relaje profundamente el cuerpo físico.
El verdadero ser humano es perfecto y está preparado para vivir de acuerdo a la naturaleza, lo mismo que tiene sus defensas ante la enfermedad también tiene su mecanismo de defensa ante los agentes estresores -miedo, fobias, estrés, experiencias dolorosas, etc.- Pero la sociedad actual ha centrado su conciencia en el mundo material hasta tal grado que casi ha perdido la conciencia de sí mismo, actuando ante las circunstancias casi de una forma mecánica. Esta pérdida de contacto personal y espiritual hace que su defensa se debilite hasta tal punto que, al no poder más, se manifieste el desequilibrio del sistema nervioso, la ansiedad, la tensión muscular y el derroche de energía vital lo que, a la larga, afecta todas las actividades y relaciones personales.
La relajación, más que curar previene, alivia, causa bienestar, serena, permite controlar el cuerpo y la mente, mejora la circulación sanguínea y la respiración, y un largo etcétera más, por tanto, mejora la calidad de vida y fortalece la salud. Pero que no se confunda el lector, la relajación no se ejecuta y se aprende sola y en pocos días. Podemos utilizar la imaginación, la visualización, la autosugestión, la meditación y algunos ejercicios más, pero lo tenemos que hacer con voluntad, concentración y mucha práctica y persistencia; sólo así aprenderemos como aprendimos a conducir una bicicleta o un coche.
Una vez aprendida, estaremos preparados para relajarnos en cualquier situación y lugar. Así es que, querido amigo/a si quieres vivir más tranquilo, si quieres ser más feliz, dormir mejor, estar más equilibrado física y mentalmente y si, en definitiva, quieres disfrutar más de la vida, ¡adelante! pon manos a la obra y tómatelo en serio porque yo te aseguro que no te arrepentirás.

Francisco Nieto

domingo, 6 de diciembre de 2009

APUNTES SOBRE EL KARMA (II)


APUNTES SOBRE EL KARMA (II)


Al hablar de karma hay que decir que en el destino de la humanidad no existe la suerte, la casualidad ni el accidente puesto que la Ley de Causa y Efecto se basa en que cada suceso tiene como causa u origen una acción del pasado. Aunque en cada vida tenemos la posibilidad de responder libremente ante las circunstancias y personas y aunque nos dan la posibilidad de crear nuevas causas que aceleren nuestro desarrollo, lo cierto es que su efecto se hará sentir en un futuro, sea en la misma vida o en otra. Como aún no recordamos las vidas pasadas ni sabemos cuál es nuestro destino, la mayoría de la humanidad piensa que los sucesos y circunstancias surgen de la casualidad o de la nada, sin embargo, el ocultista sabe que no es así. Lo mismo que está confundido el salvaje ignorante de las leyes físicas del universo al pensar que todo lo que sucede tiene como origen la casualidad o los milagros, así mismo ocurre respecto al común de la humanidad por no conocer la Ley de Consecuencia ni las que regulan el desarrollo respecto a la moral y a los pensamientos; algunos llaman a esto incluso buena o mala suerte. Cuando el salvaje comienza a conocer las leyes físicas piensa que todo lo que haga está controlado por esas leyes inmutables y comienza a resignarse ante ellas, pero tarde o temprano se da cuenta de que es libre dentro del mundo limitado donde actúa. Al final, cuando conoce cómo funcionan las leyes divinas, sabe en qué dirección trabajan, con qué fuerza actúan y colabora con ellas sintiéndose libre.
Cada no mucho tiempo se descubren nuevos hechos de las leyes físicas, el hombre adquiere cada vez más poder sobre la naturaleza como podemos observar cuando trabajan con el átomo o con los genes así como en otros aspectos y leyes que hasta no hace muchos años estaban ocultas. A medida que el hombre comprende estas leyes las utiliza como fuerzas con las cuales puede calcular, trabajar e incluso predecir hechos futuros; es decir, comprendiendo y manejándolas puede producir efectos. Así es que, podemos decir que el ignorante es esclavo de su destino y de las circunstancias, mientras que el sabio es libre y utiliza las leyes o energías según sea su voluntad.
Esto mismo ocurre respecto a las Leyes Divinas que rigen en los mundos ocultos y en el nuestro respecto al pensamiento, a la moral y a nuestros actos. Cuando más violamos las Leyes más nos limitamos a nosotros mismos para que, gracias a esas limitaciones, aprendamos a razonar pensando en tomar otro camino mejor. Cuando más conocemos las leyes más nos damos cuenta de que haciendo el bien colaboramos con ellas y tenemos más liberad, es más, el conocimiento de estas Leyes nos da fe, esperanza en un mundo mejor y confianza propia. El hombre es creador de su propio destino según utilice sus cuerpos, lo que a su vez dará origen a una respuesta en el mundo que corresponda. Así un mal pensamiento está regido por las leyes del Mundo del Pensamiento y nos traerá el efecto que ese pensamiento cause al mundo y a las personas que nos rodean. Y si a ese pensamiento va unido un deseo de hacer bien o mal, también entrarán en juego las leyes del Mundo del Deseo o astral; y si ese pensamiento y deseo unidos nos impulsan a la acción y cometemos un acto malévolo, en su momento, las leyes físicas también actuarán sobre nosotros; no sabremos cuando vendrán estos efectos pero podemos estar seguros de que vendrán. Por consiguiente, cada uno de nosotros es dueño y causante de su destino, sea como sea el presente como efecto de nuestro pasado.
La mente es creadora y poderosa, un pensamiento puede influir a otras personas según sea su naturaleza. Toda acción del hombre tiene su origen en su mente, lo mismo que todo lo que ha creado también ha sido gracias al pensamiento. Por esta razón se dice que así como el hombre piensa así es él, por consiguiente, si queremos comenzar a cambiar nuestro destino o karma debemos empezar por gobernar nuestra mente para que sus pensamientos sean creadores de bien. Controlando la mente podemos controlar los deseos y sentimientos y, como efecto, las acciones, pero además, sabiendo que esos cuerpos pertenecen a los mundos superiores, quien desea cambiar su carácter y, por tanto, su destino, debe saber que podrá hacerlo también después de la muerte. Las ideas y pensamientos de una vida serán las tendencias mentales para la próxima pero también serán la causa que lleve al hombre a la región del los mundos del pensamiento y del deseo que le corresponda. De alguna manera, las leyes hacen que los pensamientos y los deseos modelen al hombre después de la muerte y que sean la causa principal de su reconocimiento y del lugar donde la haga.
Sabemos que los pensamientos cumplen la misión encomendada cuando van dirigidas hacia alguien, pero también que son atraídos por otros que piensan en hechos de la misma naturaleza. Así es que, si un pensamiento de maldad creado por nosotros, crea un impulso de acción para que otra persona cometa un delito, estaremos unidos a esa persona por el karma y en un futuro nos relacionaremos para afrontar nuestra deuda. Si no fuera así, en algún momento tendremos algún problema o perjuicio imprevisto y, aunque como hombres no comprendamos porqué nos ocurre eso, nuestro Ego sí lo entenderá.
Karma también tiene en cuenta (además de los sentimientos, deseos y pensamientos) nuestros actos sean en la forma que sean, es decir, un mal hábito como efecto de repetir una mala acción; el mal uso de la energía vital como efecto de la función creadora, (sexo) de la palabra hablada (crítica, injurias, etc.); el mal ejemplo que damos; nuestra colaboración o no respecto a la sociedad; el cuidado y la responsabilidad de nuestro cuerpo físico; etc. De esta forma podemos ver cómo quien siembra dicha recoge felicidad en el mismo mundo donde lo hizo afectando en bien a los demás. Una persona puede crear de manera altruista una guardería para niños necesitados y otro puede hacer algo similar pero no pensando en los niños sino en obtener renombre, pues bien, los dos recibirán su recompensa física en una vida futura, sin embargo, el desarrollo de su carácter no tendrá la misma respuesta por parte de karma. Cada uno nace en la familia y posición económica y social que le corresponde según lo que hizo en el pasado y eso será una prueba e influirá de nuevo en su carácter y destino. Una persona puede disfrutar de lo material porque benefició a la sociedad en otra vida pero si su carácter no fue lo suficientemente noble tampoco será feliz en su riqueza. El que crea miseria recibe miseria pero si esa misma persona cambia su carácter, en la próxima vida será feliz en su miseria. De ahí la necesidad de dar importancia a la formación de un buen carácter. Un mal hecho sin mala intención no es lo mismo que cuando hay mala intención, así mismo karma tampoco considera similar al motivo que a la acción. Una mala acción tendrá un efecto perjudicial sobre la persona causante pero en sentido físico y hasta que el karma se agote, pero posiblemente sin que la persona haga nada por regenerarse; sin embargo, el motivo (los motivos) crea carácter bueno o malo y éste, a su vez, tendrá un efecto regenerador en el futuro y muy en particular después de la muerte.
El carácter, como resultado del karma acumulado, se puede cambiar de acuerdo a la voluntad y a la fuerza mental con que se ha creado, claro que unos lo transforman más fácilmente que otros. La persona que piensa reiteradamente en robar terminará robando, bien por su propio pensamiento o bien por el de otros que piensen como él, pero lo curioso es que lo hará impulsivamente porque es su carácter. En estos casos vemos como cambiar un mal hábito, o lo que es lo mismo, el carácter, es tan simple como crear pensamientos de naturaleza contraria, lo que estimulará a la mente y al Alma a elegir otro camino mejor. Un mal hábito crea limitaciones en el destino pero siempre tenemos el libre albedrío para actuar de otra manera en esas limitaciones, de tal forma que al final las vencemos. Algo similar ocurre con las tentaciones, cuanto más las resistamos razonando e intentando buscar la victoria sobre ellas, más fuertes nos hacemos y antes las venceremos.
KARMA COLECTIVO. Además del karma engendrado por cada individuo, cada uno de nosotros estamos creando un karma que repercute en los demás como karma colectivo. Lo que le ocurre a un país como tal es efecto del karma creado por los habitantes de ese país y lo mismo ocurre con el líder de una secta, el padre de familia, el presidente de un gobierno, etc. Nuestros pensamientos, deseos y decisiones que tomemos como parte de un grupo de personas (familia, sociedad, religión, etc.) afectará a los demás. Una persona buena, altruista y servicial nace en una familia pobre y por diferentes circunstancias alguien que le aprecia le deja parte de su herencia (como karma de otra vida) gracias a la cual él la comparte con su familia como un acto de altruismo. Una catástrofe puede terminar con la vida de una cantidad de personas que juntas hicieron una matanza en otra vida. El egoísmo por ganar dinero hace que un conductor de autobuses trabaje muchas horas y esto, a su vez, que tenga un accidente, si algún viajero tiene pendiente una deuda de morir en esas circunstancias, morirá y si no es así, salvará la vida milagrosamente. Como podemos ver en estos ejemplos, los Ángeles del Destino ajustan el karma según las necesidades de desarrollo y las deudas pendientes muy sabiamente y aprovechando todas las oportunidades.
Una persona tiene que sufrir una enfermedad hereditaria como karma maduro, pues nacerá en una familia que tenga problemas en el sistema nervioso y en la parte que corresponda para que lo herede y así forme el cuerpo etérico kármico ya ideado. Un Ego poco evolucionado que en su anterior vida se dejó dominar por vicios y no tuvo aspiraciones elevadas que le beneficiaran después de la muerte, nacerá en una familia similar para que pueda atraer materia grosera y donde el sistema nervioso sea débil, de esta forma y a la vez, aprenderá también muchas lecciones de ese ambiente.
CÓMO VENCER EL KARMA. Sabemos que cada Ego renace muchísimas veces porque, aunque va desarrollando sus poderes espirituales y en cada vida se le brinda nuevas posibilidades de acelerar su evolución, debe ser así mientras siga creándose nuevo karma. Por consiguiente cabe preguntarse ¿Cómo podemos romper el ciclo de renacimientos y adquirir la liberación? Para responder a eso lo primero que debemos tener en cuenta es que el hombre se ata a las cosas del mundo físico por medio del deseo, y segundo que, aunque sean deseos de disfrutar gracias a los sentimientos y emociones positivas o devocionales, también atan porque esos sentimientos que causan felicidad atraen también al Ego. Es por esta razón que el mayor impedimento para alcanzar la liberación es el objeto del deseo, ya que lo que en realidad se busca es el goce del fruto de ese deseo y de esa acción. En sentido general, el hombre actúa siempre con la intención de conseguir un resultado, y ese resultado o fruto recompensa el esfuerzo lo que, a su vez, le satisface y le ata.
Pero no nos equivoquemos, el deseo ha hecho que la humanidad esté en el nivel donde se encuentra aún habiéndole utilizado para el mal. El deseo es necesario porque es el incentivo para la acción y la experiencia, sin la cual no podríamos evolucionar. Si hasta ahora el deseo ha hecho que el hombre busque la manera de vivir cada día mejor y que se esfuerce y trabaje para ello, en un futuro, el deseo debe ser el que lleve al hombre a buscar su propio desarrollo espiritual. El deseo nos puede llevar a buscar lo material, la gloria o la fama pero el karma nos da las lecciones que necesitamos para que razonemos y cambiemos nuestro carácter. Se trata, por tanto, de actuar con responsabilidad en el cumplimiento de los deberes pero haciéndolo, además, como un servicio a Dios y a la humanidad para que desaparezca el deseo de posesión y de goce del fruto de la acción.
Naturalmente que estas explicaciones van dirigidas más bien a las personas que ya han recorrido más de la mitad del sendero y que empiezan a buscar la vida superior intentando llevar una vida fraternal y altruista. Pero, además de no crear karma por el deseo de lo material ni del fruto de la acción, también debemos mirar el pasado para ver si nos hemos creado deudas respecto a los malos deseos, sentimientos y pensamientos contra nuestros hermanos. En ese caso debe haber un arrepentimiento sincero, un pedir perdón si surge la oportunidad y un servicio o donación de la deuda a la persona interesada o a otras si eso no fuera posible; pero ¡claro! sin deseo de recompensa. Se trata simplemente de neutralizar las fuerzas del pasado que nos pueden atar introduciendo causas nuevas de altruismo, benevolencia, fraternidad, etc. Quien manifiesta amor y altruismo neutraliza lo que le pueda venir del pasado y origina buenas causas para el futuro.
El hombre debe subyugar sus cuerpos y utilizarlos para el bien aunque lo considere un sacrificio, es un deber sacrificar lo inferior a lo superior sin esperar nada a cambio si queremos actuar con la conciencia del Yo superior. Lo mismo que un sacrificio por lo material obtiene resultados materiales, un sacrificio con la intención de colaborar con Dios y ayudar a la humanidad traerá una respuesta de los mundos espirituales. Ver a Dios en todas las partes y en todo motivo es identificarse con Él y es trabajar con y por amor a Él y a su creación, y eso no crea karma que ate al renacimiento. Cuando se utilizan los cuerpos para esto se tiene una vida dichosa donde no se necesita nada y donde no existe el sufrimiento ni la desesperanza. Es aconsejable para el aspirante espiritual que busca su propio desarrollo y el fin del karma que, cuando se levante por las mañanas, se ofrezca a Dios y se sacrifique para que sus pensamientos, palabras y acciones beneficien a los demás y no busquen recompensa. Quien actúa así debe ser consciente de que todo lo que ocurra será fruto de su voluntad y que debe sentir gozo por todo lo que le ocurra puesto que son las Leyes Divinas quienes responden con sabiduría. El sacrificio voluntario aporta felicidad y poder espiritual.

Francisco Nieto