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miércoles, 20 de mayo de 2009

EFECTOS PERJUDICIALES DEL TABACO

Artículo de la Fraternidad Rosacruz Max Heindel

No cabe duda que, después de las drogas y el alcoholismo, el vicio del tabaco es de los que más cruelmente azotan a la humanidad. A diferencia del alcoholismo que causa estragos desde los tiempos bíblicos, el tabaco es de historia relativamente corta, ya que data desde el descubrimiento de América. En cuatro siglos y medio, este producto mortífero, llamado, tabaco, ha invadido los continentes, se ha posesionado de las gentes hasta dominarlas, y no sabemos hasta donde llevará su nefasta obra ya que las mujeres y hasta los niños le pagan tributo.
Sabemos lo difícil que es expulsar al enemigo cuando está adentro. El fumador sabe por triste experiencia, que el vicio ha tomado cuerpo en él, y se encuentran imposibilitado para expulsarlo. Todo fumador es un verdadero derrotado.
Son numerosos los venenos que se han hallado en las hojas del tabaco o que se producen por su combustión., He aquí la lista de los principales:
Furfurol. Aceite tóxico que provoca ataques epilépticos.
Colidina. Alcaloide tan venenoso como la nicotina, que produce vértigos.
Acido prúsico. Unos de los tóxicos más violentos que se conocen; es el causante principal de los vértigos, dolores de cabeza y náuseas en el fumador.
Oxido de carbono. Es un producto de la combustión del tabaco que ocasiona un envenenamiento lento, responsable de muchas afecciones. Es el mismo gas que se desprende de los braseros encendidos y que tantas víctimas ha ocasionado. Al fijarse en la sangre, impide la absorción del oxígeno, produciendo asfixia. El fumador ingiere diariamente y a todo momento pequeñas cantidades de ete gas, produciéndole un estado de intoxicación crónica.
Nicotina. Es otro de los venenos más mortíferos que se conocen, atacando todos los órganos y en especial las arterias, el corazón y el cerebro. La nicotina es un líquido aceitoso, incoloro, pero que se oscurece al entrar en contacto con el aire. Dos gotas sobre la lengua de un perro lo matan en contados segundos, por parálisis del corazón y del sistema nervioso.
También se hallan en el tabaco los siguientes venenos: nicoteína, nicotilina, isopirna, pyrolina, alquitrán, tabaquino, piridina, cresol, etc.
Las observaciones clínicas han venido señalando desde hace mucho tiempo, la frecuencia del cáncer en los fumadores, localizado especialmente en los labios, lengua, mejillas, laringe, bronquios y pulmones. Lo que favorece al fumador, es que el organismo humano se defiende enormemente expulsando mucho del alquitrán que penetra con el humo ya sea por la tos, la salivación o la expectoración; pero a la larga, la cumulación diaria de alquitrán que se deposita continuamente, vence las defensas de las sensibles y tenues mucosas.
Muchos fumadores creen estar al abrigo del peligro del cáncer porque no tragan el humo, grave, error; el humo con el cual llenan la boca, al enfriarse, precipita el alquitrán que se va acumulando en los intersticios y cavidades, para ser arrastrado luego en forma de pequeñísimas gotas, al árbol respiratorio y también al tubo digestivo, mediante los alimentos y la saliva. La continua ingestión de alquitrán del tabaco, produce a la larga, cáncer en el estómago y en otros órganos digestivos.
Se ha dicho con mucha razón, que todo fumador es un derrotado; con la voluntad anulada y la atención dispersa, no puede luchar eficazmente contra el vicio, que lo tiene maniatado y dominado. Trata de buscar atenuantes o paliativos como son los cigarrillos con filtro (hoy en día casi todos). Los venenos del tabaco se hallan en su humo, de modo que no se conseguirá evitar los venenos. El filtro, el cigarrillo bajo el alquitrán y nicotina, los mentolados, etc. actúan psicológicamente sobre el fumador que se cree más a seguro.
Conociendo los poderosos venenos contenidos en el tabaco, es fácil comprender por qué el fumador sufre su acción lenta, insidiosa y segura desde el día en que fuma su primer cigarrillo ( que su organismo sabiamente rechaza produciendo mareos, náuseas, vómitos, palidez, angustia, vértigos, dolor de cabeza y debilidad muscular) hasta que baja ala tumba. Ningún órgano escapa a la acción deletérea de este tóxico fatal.
Efectos sobre los riñones. Cuando una persona fuma, el veneno que ingiere debe ser eliminado de algún modo. Una parte pasa a los pulmones y el olor se siente en el aliento; un poco es eliminado por la piel y la traspiración. Pero la mayor parte es excretado por los riñones, los que primeramente se congestionan y después degeneran y enferman, produciendo albuminuria. . El tabaco es responsable de un gran número de enfermedades renales como son: nefritis, uremia, litiasis renal, etc
Efectos sobre el hígado. Sin embargo los riñones sufren menos que el hígado; lo cual se debe a que este último órgano que desempeña un importante función antitóxica, es el primero que recibe la nicotina y demás venenos, cuya acción trata de anular, siquiera en parte, para salvar a los demás órganos del cuerpo. El resultado es la inflamación hepática, seguida de su degeneración más o menos rápida.
Efectos sobre el corazón y las arterias. Todos los venenos contenidos en el tabaco tiene una marcada acción sobre el músculo cardíaco, en el que producen diversas lesiones, bien conocidas por los médicos. Así mismo atacan las arterias, provocando: arteritis, aneurismas, espasmos y especialmente la obstrucción capilar, arterioesclerosis, angina de pecho, etc. La hipertensión arterial o presión alta d ela sangre, tan frecuente en los fumadores, provoca un gran aumento en el trabajo del corazón, agravándose así el círculo vicioso.
Efectos sobre la sangre. La palidez característica del fumador empedernido, se debe a que el óxido de carbono producido por la combustión del tabaco, dificulta la oxigenación de la sangre. Está demostrado también que el tabaco destruye los glóbulos rojos, contribuyendo a la anemia, así como a los glóbulos blancos, que tienen tan importante función de defensa que cumplir en el organismo humano.
Efectos sobre el sistema nervioso. El tabaco, el opio, la cocaína, la heroína, el alcohol y otras drogas, actúan especialmente sobre el sistema nervioso. Aun en pequeña cantidad son muy perjudicales para la delicada estructura del cerebro y los nervios. Ciertos problemas nerviosos que tanto abundan hoy en día pueden achacarse al tabaquismo. Una de las consecuencias más comunes del tabaquismo es la angustia que produce al fumador cuando lleva un rato sin fumar y no puede hacerlo bien porque se ha quedado sin tabaco o porque no puede hacerlo en el lugar que se encuentra. Nada hay más triste y patético que contemplar a una persona en tan lamentable estado de “mono” .
El prolongado uso del tabaco está reconocido como una de las cusas más comunes de trastornos de la personalidad, enfermedad que ha aumentado en proporciones fantásticas en los últimos años, paralelamente al fantástico aumento del consumo del tabaco. Sería interminable hablar de los funestos efectos del tabaco sobre cada uno de los demás órganos; son demasiado conocidas las faringitis, pérdida de la memoria, del apetito, enflaquecimiento, laringitis y bronquitis de los fumadores, así como las inflamaciones y úlceras de estómago, afecciones de los pulmones, etc. Absolutamente ningún órgano escapa a la acción de este tóxico fatal.
El tabaco y el alcohol son los dos mayores enemigos del intelecto, embostando a la larga el cerero. Así como la polilla carcome la ropa, el tabaco destruye y carcome el organismo del fumador. Así como el fumador consume el cigarrillo en la boca y lo convierte en cenizas, así mismo, poco a poco consume su saluda y convierte en cenizas sus energías vitales. En definitiva: que solamente el afán de lucro del ser humano le ha llevado a fomentar este vicio que es veneno lento pero seguro.

2 comentarios:

  1. Francisco, agradezco mucho haber leido tu articulo justo hoy, visperas de un viaje a la playa que hago mañana y en el cual tengo planeado no llevar cigarrillos, ni comprar, ni nada, tan solo sufrir en silencio mirando el mar y jugando con mi hijo en la arena, en todo caso, pero tengo puesta mi esperanza en dejar de ser, como tan justamente lo decis, una persona "derrotada". Gracias. Pero ademas, ya que soy estudiante de astrologia no muy avanzada, queria preguntarte si un sol en piscis cuadratura neptuno en sagitario pudiera interpretarse como el aspecto tensionante al que tengo que enfrentarme en relacion a este idiota, porque es idiota realmente, vicio del tabaco. Mi sol está bien, en casa 3 con trigono luna en escorpio (luna conjuncion jupiter, casa 11). Si puedes contestarme, amigo, te agradecere. Desde Buenos Aires te mando saludos y sigo leyendo tu blog, que encontre hoy y que me resulta tremendamente interesante. Mercedes: vladisaki@gmail.com

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  2. Querida Mercedes, perdona por no responderte, tengo poco tiempo y el que tengo lo utilizo para poner artículos y todo lo demás, aún así intentaré decirte algo.
    Sol en casa 3 aumenta el poder de la mente y, por tanto, la inteligencia pero tendrás que esforzarte en esta vida para concentrar la mente y discernir o razonar las cosas porque la cuadratura con Neptuno tiende a hacerla confusa, débil y soñadora, lo que te puede llevar a caer en determinados vicios como el tabaco. Al estar en Piscis puede haber proyectos utópicos, gustos mórbidos, etc, por tanto, fortalece tu discernimiento y tu voluntad y utiliza la buena influencia y posición de la Luna y de Júpiter que te hará falta. La ayuda de la Luna no es mucha respecto al tabaco pero sí respecto a los ideales, la moral, etc. Neptuno en Sagitario también te será muy útil en tu propio desarrollo moral y espiritual.
    Un saludo, Francisco Nieto

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