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lunes, 1 de agosto de 2016

QUÉ ES LA INICIACIÓN SEGÚN EL OCULTISMO ( y III)






Hay escuelas o Sociedades Secretas, como por ejemplo la masonería, que tienen sus correspondientes grados jerárquicos. Éstos pueden pasar de un grado a otro superior por el hecho de llevar algún tiempo, por haber hecho determinados trabajos, por medio de una ceremonia, o simplemente a través de ciertos ritos sacramentales. Sin embargo, todo eso no implica que haya desarrollado ningún poder interno, puede haber adquirido un gran conocimiento o hacerse maestro en los rituales, pero si no se ha esforzado durante mucho tiempo en servir de forma amorosa la humanidad, no estará preparado para recibir la verdadera Iniciación de la que hablamos.

            He hablado del desarrollo del poder interno o de crear un cuerpo necesario para poder recibir la Iniciación, pues bien, ese es el llamado Cuerpo Alma por la filosofía rosacruz. Cuando una persona actúa en su vida de forma amorosa y servicial, aumenta los éteres superiores de su cuerpo etérico (de Luz y Reflector) y si sigue en esa línea separa los éteres superiores de los inferiores para así formar el Cuerpo Alma, a partir de ahí es cuando se puede recibir más fácilmente la Iniciación. Este Cuerpo Alma es el que utilizaremos para salir del cuerpo físico conscientemente y así hacer los trabajos en el mundo del deseo mientras nuestro cuerpo físico duerme.

            Las Iniciaciones son ampliaciones de conciencia, y en total hay 9 iniciaciones menores y 4 mayores. Las primeras iniciaciones ponen al Iniciado en contacto con la memoria de la naturaleza para que sea consciente del pasado de la humanidad, lo que la filosofía oculta llama Períodos, Rondas, Épocas, etc., y con los diferentes estratos de la Tierra para que vea las fuerzas que trabajan allí. También le hacen consciente de las Leyes Divinas que gobiernan los mundos invisibles donde actualmente evoluciona la humanidad para que aprenda a valerse por sí mismo ante los peligros.

            Para comprender el camino preparatorio para alcanzar la Iniciación pondremos un ejemplo físico:

1º.- El momento de la concepción del ser humano, es similar a lo que bien podríamos llamar primera Gran Iniciación o “Individualización,” es decir, a la adquisición de la autoconciencia.
2º.- La gestación del nuevo ser es similar a las experiencias que a través del renacimiento hacen que desarrollemos ciertas virtudes y poderes internos
3º.- La Primera Iniciación Menor que equivale al nacimiento del ser a un nuevo mundo
4º.- La persona que nace antes de tiempo es igual al ser humano que se adelanta en su desarrollo espiritual al resto de la humanidad
5º.- Las diferentes iniciaciones son igual a la madurez o sabiduría que se adquiere con el paso de los años
6º.- Con las últimas iniciaciones se adquiere el derecho de no tener que renacer más, a quedarse en los mundos superiores preparando un nuevo estado en el esquema evolutivo, o lo que es lo mismo, a colaborar con las jerarquías en el trabajo que se hace entre una vida y otra.

            Hasta la venida de Cristo que hizo correr el Velo, no existía la iniciación para la humanidad en común. Sólo algunos individuos, mayormente ignorantes de ello, estaban preparados para recibir las enseñanzas de los Hierofantes, por tanto, éstos eran llamados a los Templos donde eran preparados –como por ejemplo los Brahmanes o los Levitas hebreos- Y así, aislados del resto de las personas, eran cualificados a través del servicio para facilitar la separación de los cuerpos vital y físico.

            Aunque ya he mencionado algo sobre las iniciaciones anteriormente, lo detallaré algo más ahora. Como ya sabemos, el hombre ha llegado a ser lo que es gracias a un descenso del Espíritu en la materia a través de un esquema de 5 mundos compuestos de Períodos, Globos, Revoluciones y Épocas. Pero es en este último Período Terrestre donde el hombre se forma como tal. Pues bien, en la Primera Iniciación Menor el iniciado puede ver en la memoria de la naturaleza el proceso de evolución de la humanidad en la primera revolución –de saturno- de éste Período y lo que se llegó a conseguir en la primera Época de la 4ª revolución –la Época Polar- o sea, el cuerpo físico. En la Segunda Iniciación Menor ocurre lo mismo respecto a la Segunda Revolución del Período Terrestre –la –Solar- y a la Época Hiperbórea de la Cuarta Revolución presente, donde agregamos el cuerpo vital y obtuvimos la conciencia de sueños sin ensueños. En la Tercera Iniciación Menor obtenemos el conocimiento de lo que pasó respecto a la evolución de la humanidad durante la Tercera Revolución del Período Terrestre –la Lunar- y la Tercera Época de la presente Revolución –la Lemúrica- donde obtuvimos el cuerpo de deseos y una conciencia de sueño con ensueños. En la Cuarta Iniciación el iniciado ve el desarrollo efectuado por la oleada de vida en la primera mitad de la Cuarta Revolución del presente Período en su Época Atlante, donde obtuvimos la mente y la conciencia de vigilia. La Quinta Iniciación Menor trata de familiarizarse con el desarrollo que se obtendrá en las tres y media Revoluciones que quedan para que termine el Período Terrestre, donde asimilaremos el fruto de la obra realizada en el mismo. Las Iniciaciones 6ª, 7ª y 8ª perfeccionan y amplían lo asimilado en las anteriores, y las Cuatro Iniciaciones Mayores tratan sobre el trabajo y asimilación que hará la humanidad sobre los Período futuros Terrestre, de Júpiter, de Venus y de Vulcano.

            Es conveniente tener claro que las Iniciaciones Menores y mayores representan todo el desarrollo que tiene que hacer la humanidad hasta llegar de nuevo a Dios, o sea, lo que puede costar millones y millones de años. Pero, si obtener la Primera Iniciación es motivo de felicidad por la gran posibilidad que nos da de poder ayudar a la humanidad, cuando obtenemos la Cuarta Mayor es un Gozo incalculable porque a partir de ahí hay que tomar la decisión de seguir adelante según el plan evolutivo, o quedarse para ayudar a los que vienen detrás incluyendo a otras oleadas de Espíritus –lo que hacen los Hermanos Mayores-

            En los antiguos sistemas de iniciación y según algunos escritos, se dice que la iniciación duraba tres días y medio, esto no significa que el tiempo real de inconsciencia del neófito en el mundo físico fuera tal, eso se refiere precisamente a la visión y asimilación del trabajo hecho por la humanidad en esas tres Revoluciones y media pasadas. Y cuando se habla de que al cuarto día se despertaba al salir el Sol, se refiere a el nacimiento del hombre en la Época Atlante cuando recibió la mente y se vio por primera vez el Sol en la atmósfera terrestre. Sin embargo, desde la primera iniciación el neófito adquiere la conciencia permanente en el mundo de deseos, lo que significa que para él ya no existe la muerte. A partir de ahí el iniciado se hace un colaborador de los Hermanos Mayores y de las Jerarquías y Seres que están ayudando en el desarrollo de la humanidad. Ese es el verdadero Auxiliar Invisible consciente que se dedica a ayudar a la humanidad mientras su cuerpo duerme, sin embargo, también puede hacer otras muchas cosas estando despierto en su cuerpo físico.

            A partir de ese momento del discípulo tienen en sus manos un nuevo poder, el cual deberá utilizar para ayudar en el progreso de la humanidad de una forma consciente y voluntaria. De hecho, el iniciado hace un juramento donde se compromete a no utilizar esos poderes para su propio beneficio. Podrá transformar la materia física en alimentos para alimentar a otros, pero no lo podrá hacer para él mismo; podrá curar a miles de personas pero no podrá curarse a sí mismo; podrá salvar a otros pero no podrá salvarse a sí mismo; podrá dar todo lo que esté en su mano pero nunca admitirá nada para él mismo a cambio de sus obras.

            Hay 7 Escuelas de Misterios donde se dan 9 Iniciaciones y se instruye al individuo para que desenvuelva el poder acumulado como efecto de haber colaborado y vivido de acuerdo a las leyes divinas. Es cierto que hay 2 caminos preparatorios para la Iniciación, el camino del corazón –místico- y el de la mente –ocultismo- pero cuando se alcanza la 1ª Iniciación, las dos se fusionan.

            Las 9 Iniciaciones menores y las 4 mayores representan el plan planetario a través del cual la verdad se reflejará en la humanidad cumpliéndose así la frase de que “el hombre está hecho a imagen y semejanza de Dios.”

            Los primeros pasos se dan en la búsqueda de una vida superior en la cual somos guiados en nuestra búsqueda por el inconveniente hasta llegar a determinada escuela o lugar. En ese tiempo somos observados por algún iniciado colaborador del Maestro, cuando estamos preparados, somos contactados y nos hacemos probacionistas y, por último, nos hacen discípulos como paso previo a la Iniciación.

            La Iniciación es parte del plan evolutivo de la humanidad como lo es el paso de un curso a otro en los colegios. La diferencia es que la Iniciación nos da un claro concepto y unas vivencias internas que nos relacionan con todo el plan evolutivo creado por Dios y una relación con nuestros hermanos. Todo esto a través del desarrollo de la voluntad, del Amor y de la Sabiduría en cada uno de nosotros.

            Con cada Iniciación nuestra conciencia se expande y se identifica con los mundos y con las Jerarquías o reinos que allí habitan; nuestros sentidos físicos se espiritualizan y no solamente vemos sino que lo que vemos y oímos parece como si formara parte de nosotros; nuestros sentimientos se resumen principalmente en dos: Amor y Altruismo y cada segundo están presentes en el Iniciado; no solamente vemos el sentido oculto de las Jerarquías y de las razas sino que además comenzamos a trabajar a favor de nuestros hermanos y de los reinos que nos siguen.
La Iniciación trae consigo: 1º La conexión consciente de la personalidad con el Ego, y en un futuro con el Espíritu. 2º Una iluminación sobre el pasado de la humanidad y del individuo y un vislumbre de las siguientes pasos y su colaboración en el esquema evolutivo.

            Las Iniciaciones se realizan en los mundos invisibles y, desde la primera repercute muy notablemente en el cuerpo etérico, de deseos y mental. Las siguientes tienen que ver con los otros mundos y nos conectan progresivamente con los mayores misterios de Dios y con nuestro propio espíritu. Esto hace que despertemos los poderes que tienen que ver con los 7 Rayos y que nos conectan con el esquema del sistema solar.

            Según se adquieren las Iniciaciones vamos perteneciendo a diferentes logias compuestas por Iniciados de diferentes grados y, esto a su vez, hace que trabajemos y colaboremos con las jerarquías superiores, en deferentes etapas del desarrollo de la humanidad.

            El entrenamiento para alcanzar la Iniciación está particularmente dirigido al desarrollo de los cinco chacras superiores a partir del plexo solar. Para ello son buenos todos los ejercicios que tengan como base la utilización de la mente.


                                                           Francisco Nieto

martes, 28 de junio de 2016

¿QUÉ ES LA INICIACIÓN SEGÚN EL OCULTISMO? parte II







Desde que nos encaminamos hacia la Iniciación nos ponemos en contacto con un instructor en los mundos invisibles, este nos prepara para la iniciación y, desde el momento en que la recibimos, nos ponemos en contacto con una orden que tiene que ver con nuestros Rayo individual.
Una vez conectados y a través de los renacimientos, llegaremos a obtener las 9 Iniciaciones Menores y las 4 mayores, de esta forma formaremos parte de la Jerarquía o Fraternidad Blanca. Esta Fraternidad está compuesta por los decimoterceros miembros de diferentes Órdenes Ocultas y, a su vez, el decimotercer miembro es el cabeza de esta Logia que gobierna los designios del planeta y de la humanidad según el esquema previsto por las Jerarquías Superiores dentro del Plan de Dios.

            He aquí el verdadero sentido y trabajo necesario para alcanzar la iniciación. La humanidad está dando sus primeros pasos como el niño que comienza en el colegio, algunos estamos dando unas clases extras para acelerar nuestro aprendizaje y pasar a un nuevo curso por medio de la filosofía oculta, pero todos, sin excepción, alcanzaremos la Iniciación.

            Todos partimos de Dios y todos tenemos las mismas posibilidades internas pero, como los estudiantes en el colegio, unos se esfuerzan por aprender más que otros y obtendrán resultados mucho antes que los demás. El que está cerca de la Iniciación es como el que ha terminado la carrera y comienza a experimentar y a practicar hasta hacerse un maestro en la profesión elegida. Pero nada se consigue si no nos esforzamos en trabajar, y mucho menos si nos dejamos llevar por los placeres de la vida. No alcanzaremos la Iniciación si no tenemos nuestro corazón y nuestra mente puesta siempre en la manera de hacer bien a la humanidad. Cada pensamiento o deseo egoísta es un impedimento para alcanzarla, mientras no purifiquemos la personalidad no comenzaremos el sendero de santidad o iniciación.

            Hay una serie de ejercicios dados por maestros y escuelas de ocultismo que son muy recomendables y, algunos de ellos y otros más, se encuentran en mi libro “Métodos esotéricos prácticos para el desarrollo interno” Cuando en una vida se adquiere la Iniciación significa que ya se ha trabajado en otras en su busca. Cuando no encontramos satisfacción espiritual en las religiones y enseñanzas como la mayoría de la humanidad, significa que estamos preparados para recibir una nueva enseñanza, y es entonces, cuando conectamos con estas verdades ocultas. Una vez encontradas, comenzamos a interesarnos por obtener el conocimiento y llevarlo a práctica; y esto, aunque nos puede llevar varias vidas, nos unirá a una escuela iniciática. Cuando en una vida, y ya desde la juventud, nos interesamos por estos misterios y sentimos la necesidad de vivir una nueva vida dedicada a la investigación y a desarrollar las virtudes del espíritu, significa que traemos el compromiso de trabajar para adquirir la Iniciación. Entonces es cuando debemos desarrollar el discernimiento para no dejarnos llevar por lo material, y la paciencia y la persistencia para no fallar en nuestro compromiso. Incluso después de las iniciaciones podemos ser presa de las tentaciones del cuerpo de deseos. Hay personas que en su anterior vida hicieron un gran trabajo espiritual, o incluso obtuvieron cierto grado de clarividencia, pero en ésta se han visto dominado por el cuerpo de deseos y han perdido esa facultad.

            Desde que el neófito decide trabajar en busca de la Iniciación y conecta con una escuela preparatoria como la Fraternidad Rosacruz donde, como probacionista, comienza el verdadero compromiso, todo su progreso estará basado en:

1º.- Su Rayo
2º.- Sus necesidades individuales de desarrollo
3º.- Su fecha y hora de nacimiento para calcular por medio de la astrología el momento en que deba comprometerse en un nuevo trabajo
4º.- En la astrología espiritual para ver cuándo es mejor para el individuo obtener la iniciación y comprometerse con la obra.

            La Iniciación de la que hablamos la proporciona la Escuela de Misterios que rige una raza o la evolución de un continente, y la proporciona como una enseñanza superior a los individuos más adelantados, de esta forma les facilita una nueva etapa de desarrollo. No hace muchos siglos se preparaba a los más aptos para la Iniciación de forma individual, pero cuando son muchos los aspirantes, como ocurre ahora, entonces se crean las escuelas preparatorias como la mencionada Fraternidad Rosacruz.

            “La Iniciación es un proceso espiritual y como tal no se obtiene por medios físicos sino por ejercicios espirituales y por el servicio amoroso y desinteresado a los demás.” Esto también quiere decir que la verdadera Iniciación de una Escuela de Misterios no se paga con dinero ni con cualquier otro medio. Tampoco es una ceremonia física, si lo fuera cualquier Escuela lo podría hacer, no hay escenas físicas o personas que hagan cosas espectaculares, ni tampoco es un espectáculo para otras personas, están quienes deben estar como iniciadores y testigos y hacen estrictamente lo que deben hacer, pero siempre en los mundos invisibles. En la Iniciación no se habla, no se lee ni se hace ninguna ceremonia de las que algunas escuelas dicen o hacen, lo que ocurre en la verdadera Iniciación no se puede revelar. El Iniciador que se comunica por medio de la conciencia con imágenes, centra su atención en determinadas verdades cósmicas y el neófito, capacitado ya, (aunque latentemente) que vibra en la misma tonalidad que el Iniciador, capta las imágenes y responde en la misma vibración, entonces es cuando el poder latente se convierte en energía dinámica y la conciencia se eleva o amplía un grado más en la evolución.

            En el momento de la Iniciación están presentes al menos 3 seres altamente evolucionados que representan los 3 aspectos divinos. Su poder y manejo de las energías presentes en ese momento repercuten en el cuerpo pituitario y en la glándula pineal donde el neófito ya ha hecho un gran trabajo espiritual anteriormente. Esto a su vez, tiene un efecto estimulador y transformador sobre determinados vórtices o chacras los cuales elevan su vibración y actúan sobre la triple energía que anteriormente ha sido preparada por el trabajo espiritual del discípulo. Pero, de cualquier forma, es el neófito quien debe esforzarse por despertar las notas claves de las glándulas endógenas para que pueda tener ascenso el triple fuego espinal.

            Según los Iniciados no existen palabras para describir la Iniciación. La Iniciación se concede en un Templo adaptado para un grupo de personas que vibran en la misma sintonía. Por tanto, se llama Iniciación al proceso de expansión de la conciencia que se efectúa cuando un Maestro de Sabiduría comunica ciertos Misterios Sagrados. La Iniciación conduce a una nueva forma de vida y a un nuevo y más elevado estado de conciencia espiritual, es el resultado inevitable del mérito propio, si no se ha creado ese poder interno no hay iniciación

            La Iniciación no convierte al pecador en santo ni convierte a la persona por muchos juramentos o promesas que quiera hacer, pero la verdadera Iniciación produce cierta experiencia inolvidable interna. Por consiguiente, el que vende una supuesta iniciación por medio de una ceremonia, así como el que la paga, son impostores, porque el verdadero Maestro Iniciador no admite dinero sino que lo hace por amor y por conciencia espiritual. Nadie puede recibir la Iniciación como mérito a su trabajo espiritual si no se ha esforzado él mismo, como tampoco nadie puede aumentar su fuerza si no es él el que ejercita sus músculos.

            Dentro de la humanidad en general, el que va a ser iniciado ignora que esté preparado para ello, a veces ni siquiera lo busca y lo único que hace es llevar una vida de servicio desinteresado y amoroso a los demás. Sin embargo, él está siendo puesto a prueba de manera inconsciente en cosas aparentemente sin importancia, porque, según demuestre su responsabilidad y su voluntad en las cosas pequeñas así actuará con las mayores. De cualquier forma estas pruebas mostrarán sus debilidades y le darán la oportunidad de corregirse. Otra cosa diferente ocurre con los probacionistas de la Fraternidad Rosacruz, éstos saben que desde el momento en que se hacen probacionistas ya están en contacto, normalmente de una forma inconsciente, con el maestro que le enseñará y pondrá a prueba.

            Por todo esto, se dice que cada discípulo tiene su Maestro porque, en realidad, cada individuo necesita unas pruebas y una preparación diferente a los demás para que pueda corregir sus debilidades y desarrollar sus poderes. La actitud amorosa, altruista y fraternal, junto a la superación de las pruebas, es lo que hace a una persona digna de recibir la Iniciación, sin embargo, esto puede costar varias vidas. El camino de Iniciación es duro, sacrificado y doloroso, y la única manera que hay de desarrollar el cuerpo alma para alcanzarla es con paciencia y perseverancia en el buen obrar de la vida cotidiana; y, esto, no se puede sustituir con ejercicios físicos ni con dinero.

            Para acercarse a la Iniciación se deben purificar los cuerpos por medio de una vida llena de pureza y de servicio al prójimo, esto hace que su aura brille y atraiga la atención de un Maestro. Se dice que la repetición es la nota clave del cuerpo etérico, y es por medio de la repetición como se forman los hábitos y la memoria, si estos hechos repetidos son altruistas, estaremos formando el Cuerpo Alma. Para ello, no hay mejor método que el de imitar a Cristo en pensamiento, palabra y obra, así el Cuerpo Alma se muestra de color oro por medio del éter de Luz y después con un azul puro y limpio gracias al aumento del éter reflector.

            Desde el momento en que el Cuerpo Alma empieza a mostrar su brillo y color, somos observados desde los mundos invisibles por los Maestros de Sabiduría. Aunque seamos ignorantes de ello observarán nuestro desarrollo y la posibilidad de ayudarnos. Cuando los Maestros comprenden que estamos preparados y que somos lo suficientemente dignos y responsables como para utilizar ese poder interno en el bien de la humanidad y que no los prostituiremos, se presentarán ante nosotros para darnos las instrucciones oportunas.

            Cuando por medio de este trabajo se ha acumulado cierto poder interno, es necesario darle salida, entonces aparece el Maestro que nos enseña a utilizar ese poder en los mundos superiores. Cuando la persona se ha esforzado durante varias vidas y está cualificado para recibir la Iniciación se le presenta el Maestro estando despierto, le dice que ha desarrollado el Cuerpo Alma con el que podrá funcionar en los mundos invisibles, y le ayuda a hacer su primer viaje anímico de manera consciente. Este hecho, como es lógico, no se olvidará.

            La preparación tiene que ver mucho con el cuerpo de deseos que es el que nos tienta hacia el mal y nos hace caer en toda clase de vicios, pasiones y malos sentimientos. Este cuerpo se le domina por medio del amor y el altruismo. A la vez y por medio de la voluntad, trabajamos con el cuerpo mental para desarrollar el discernimiento y vencer el aspecto ilusorio del mundo físico, esto, como es lógico, repercute en el cuerpo etérico gracias a la repetición y así desarrollamos el Cuerpo Alma. Si a esto unimos la purificación del cuerpo físico, obtenemos un desarrollo de todos los cuerpos.

            Si en esos momentos estamos en contacto con una verdadera Escuela de Misterios como la Rosacruz de Max Heindel, recibiremos la enseñanza oportuna por medio de ciertos ejercicios y trabajos espirituales. De una forma u otra, consciente o no de ello, el neófito debe trabajar pensando más en la humanidad que en él.
 
Francisco Nieto

martes, 7 de junio de 2016

QUÉ ES LA INICIACIÓN SEGÚN EL OCULTISMO ( I )







            “La idea general que se tiene sobre la iniciación es que es simplemente una ceremonia a través de la cual una persona se hace miembro de una sociedad secreta o escuela de ocultismo y que ésta suele ser normalmente a cambio de dinero. Sin embargo, la verdadera iniciación es una experiencia interna que, por lógica, no se puede vender ni la podemos recibir si no hemos preparado el terreno para ello. No tiene que ver nada con lo que normalmente entendemos como “ceremonia”. La Iniciación trata de despertar los poderes desarrollados internamente durante varias vidas gracias al esfuerzo y sacrificio por ser altruistas, amorosos y fraternales con los demás;, por eso no se puede recibir si no se ha acumulado ese poder. La iniciación da confianza y autoridad espiritual, cambia la vida y el carácter de la persona, y demuestra el poder y la sabiduría acumulada.”

            El ser humano es un Espíritu diferenciado “de” y “por” Dios para que a través de un esquema evolutivo de Siete Mundos de diferente grado de densidad de materia, pueda desarrollar todas las posibilidades espirituales latentes en poderes activos.

            Iniciaciones, en realidad, ha habido muchas anteriormente y han tenido relación con el desarrollo de la voluntad, de la mente, y otros aspectos internos similares. Todos hemos sido iniciados por otros seres superiores en cada etapa de nuestra evolución, para así poder adquirir nuevas posibilidades de desarrollo. Naturalmente que nada de lo que somos se hubiera podido adquirir sin esa ayuda y sin la de las leyes de Renacimiento y Consecuencia. Estas leyes son las que nos hacen renacer con mayores posibilidades de desarrollo y nos dan a cada uno lo que merecemos según los hechos de las anteriores vidas, pero siempre con la intención de que aprendamos nuevas lecciones. De esa forma la humanidad ha alcanzado su estado actual donde está desarrollando su voluntad y su mente para así espiritualizar su personalidad y llegar a la perfección.

            Y lo mismo que hace millones de años nos favorecieron las Jerarquías Superiores dándonos la mente para que aprendiéramos a razonar, hoy los Hermanos Mayores nos favorecen con la iniciación como único medio para alcanzar la próxima meta: La conciencia de los mundos ocultos y el desarrollo de los poderes internos.

            Todas las religiones y escuelas filosóficas están conectadas de alguna manera con alguna de las Escuelas de Misterios, cuya enseñanza eleva la espiritualidad a quien la practica; pero también es cierto que cuanto más antigua sea la religión de raza, más atrasada es la Escuela respecto a la más moderna de occidente que se relaciona con el cristianismo. De ahí que, quien quiera trabajar para obtener la iniciación deberá hacerlo a través de la religión o escuela de su continente o nación y no a través de técnicas de otras religiones de raza que los Ángeles dieron para su expreso desarrollo.

            Las enseñanzas del Maestro Oriental no tienen nada que ver con las del Maestro Occidental, por poner un ejemplo diré que el maestro oriental tiene sirvientes como discípulos y el occidental es un servidor. En Oriente trabajan sobre el cuerpo físico para avanzar en su desarrollo espiritual, el aspirante está bajo el control y al servicio personal de un maestro, al que es ciegamente fiel. Por otro lado, martirizan egoístamente su cuerpo con tal de obtener poderes y a veces hacen barbaridades pensando en su desarrollo espiritual a la vez que no valoran otros aspectos humanitarios del prójimo. También hay que decir que el hecho de saber de la existencia de la ley de renacimiento y consecuencia desde hace miles de años, les hace indolentes y que no se esfuercen por progresar tanto como nosotros los occidentales.

            En Occidente tenemos como guía espiritual la imitación de Cristo, o sea, ser servidores amorosos y desinteresados de los demás. El Maestro occidental es un Amigo y consejero, y no exige obediencia, tampoco ordena, sino que sugiere y nos ayuda a desarrollar las cualidades del espíritu.

            Los Ángeles del Destino dan a cada nación, religión e individuo lo que necesita para su desarrollo. Cuando una raza se va paralizando en su progreso, estos Ángeles dan ciertas técnicas como ayuda para los individuos que desean esforzarse más para desarrollar su Espíritu. Este es el caso de las respiraciones rítmicas orientales y otras técnicas, fueron dadas para acelerar las vibraciones de los átomos físicos y, por consiguiente, quien las utiliza para su desarrollo en occidente, no está haciendo bien porque no las necesita, ya que las vibraciones de nuestros cuerpos son más altas que las de ellos. Estas prácticas suelen traer problemas de salud físicos y mentales.

            Si en la época Lemúrica fuimos iniciados para utilizar los sentidos físicos conscientemente y así ir perdiendo el contacto con los mundos invisibles y a la vez, conquistar el mundo físico; actualmente es todo lo contrario; debemos trabajar para el desarrollo de los poderes del alma y así elevarnos por encima de lo material. Y son precisamente quienes han conseguido la Iniciación, los encargados de enseñar estos conocimientos ocultos para que los que estén preparados la alcancen, pero como es lógico, no por el conocimiento sino por la práctica. Quien ha desarrollado su Espíritu hasta el punto de necesitar la Iniciación, debe recibir las instrucciones apropiadas e individuales de acuerdo a su naturaleza y necesidad interna para que su progreso sea correcto.
Todos estamos caminando alrededor de la montaña para ascender a su cima y, mientras lo hacemos, en algún momento nos cruzamos con el atajo o camino recto de la Iniciación, lo que indica que todos, tarde o temprano, tenemos la oportunidad de entrar en él. Las razas más antiguas pero de almas más jóvenes, están más atrás en el camino de la evolución –salvo ciertas excepciones- y por eso necesitan la guía de un Maestro, mientras que los que van en cabeza de la evolución se valen por sí mismos para encontrarse con el Maestro.

            Entre las antiguas, las modernas y posiblemente futuras Escuelas Iniciáticas, hay un total de siete; estas Escuelas representan a los Siete Espíritus ante el Trono o Siete Rayos. Todos los humanos tenemos la influencia de los 7 Rayos –o mejor dicho sub-rayos- dentro de nosotros, pero en cada vida trabajamos más con alguno de ellos según la necesidad del individuo. Pero por encima de esos Rayos secundarios hay uno que nos guía en nuestro progreso espiritual, y éste es el del Espíritu. Este Rayo nos llevará a contactar con la Escuela que le represente en la Tierra para que podamos acrecentar nuestra vibración y finalmente alcanzar la iniciación; anteriormente a eso, andaremos de una religión o escuela a otra evolucionando a través de las experiencias.

            La humanidad se dirige hacia la iniciación por dos caminos: El del corazón y el de la mente. El del corazón, el del místico, es aquel que se ve atraído por el amor de Cristo y que se deja llevar por su corazón y por su devoción para hacer el bien en el mundo. El de la mente es el que pide respuestas después de meditar sobre el sentido de la vida y del ser; viéndose auxiliados por las Ordenes de Misterios y con la Iniciación cuando el individuo está preparado.

            Hay dos aspectos muy importantes que dominar para prepararnos a recorrer el camino de iniciación: el “cuerpo de deseos” (el gran tentador) que nos tienta y prueba; y la “ilusión” que nos confunde y hace que nos perdamos por los mundos ilusorios, fantásticos e irreales. Cuando sentimos la necesidad de vencer a estos enemigos y cuando no encontramos una total satisfacción en el mundo físico, es cuando necesitamos un conocimiento superior. Ese es el punto de partida para comenzar el camino de perfección que nos llevará a la Iniciación. Pero como complemento a lo anterior, el discípulo debe esforzarse hasta conseguir purificar sus cuerpos. Respecto al físico, por medio de una alimentación sana y libre de carne y otras substancias tóxicas que envenenan el cuerpo. Respecto al cuerpo de deseos el trabajo consiste en dominarle para que no tenga deseos impuros y para que sus sentimientos sean siempre de amor y de servicio a la humanidad. Respecto al mental, el trabajo consiste en controlar la mente para que sus pensamientos estén siempre de acuerdo con su corazón y con las leyes divinas y así no actúe por su propia cuenta.

            La energía creadora es utilizada actualmente por medio del pensamiento, de la palabra y del sexo, sin embargo el entrenamiento debe llevar al neófito a controlar y a administrar esa energía de forma que su efecto repercuta en su desarrollo espiritual. Por consiguiente, debe tener un constante control sobre su mente para crear pensamientos elevados, para meditar sobre el destino de su propio ser, para discernir entre lo real y lo falso, y para que no se deje llevar por los deseos y pasiones. Sus acciones físicas serán las justas y necesarias para mantener el cuerpo físico en buen estado de salud y así poder alargar la vida. La palabra también debe ser controlada para hablar de forma consciente y constructiva pensando en sus efectos kármicos y en el bien de la humanidad. Y la energía sexual se irá controlando progresivamente a través de la devoción a ideales elevados y según se dominen los deseos y los pensamientos para que ascienda hacia la cabeza.

            Este trabajo traerá consigo el despertar de la clarividencia y el contacto con otras entidades en los mundos invisibles porque, tarde o temprano, todos tenemos que transformar y elevar la energía creadora que desperdiciamos en energía creadora espiritual para que nuestra expresión a través de los cuerpos sea la correcta. Cuando alcanzamos este nivel podemos estar seguros que, aunque seamos inconscientes, estamos aprendiendo las enseñanzas de un Maestro mientras el cuerpo físico duerme por las noches.

Francisco Nieto